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Entre despachos y resoluciones, el Gobierno sigue moviendo fichas: nuevas y extendidas designaciones transitorias en Jefatura de Gabinete y Defensa, mientras la 'estabilidad' en la burocracia sigue siendo una quimera.
El Boletín Oficial de hoy nos trae un aluvión de movimientos internos en la Administración Pública Nacional, demostrando que la 'rosca' de nombramientos está más activa que nunca. Desde la Jefatura de Gabinete de Ministros, se prorrogó por 180 días hábiles la designación transitoria de Emilio MALUF PARERA (DNI 27.026.226) como Director de Administración y Diseño Funcional en la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Paralelamente, la Agencia de Administración de Bienes del Estado designó, también de forma transitoria y por el mismo plazo, a Paula Irene BENITEZ BARNETCHE (DNI 26.756.744) como Directora de Saneamiento Catastral y Dominial. Esta última designación, además, se hizo con carácter de excepción respecto al artículo 14 del SINEP, lo que suele generar suspicacias sobre los requisitos.
Por su parte, el Ministerio de Defensa no se queda atrás. Se prorrogó la designación del Contraalmirante Hernán Jorge MONTERO (DNI 18.393.006) al frente del Servicio de Hidrografía Naval por otros 180 días hábiles. Pero la cosa no termina ahí: otras tres figuras clave del Ministerio, Federico Román ESSES (DNI 39.656.085), Leandro Gabriel GARGIULO (DNI 25.559.372) y Gonzalo Ezequiel PESCE (DNI 31.362.337), vieron prorrogadas sus designaciones transitorias por el mismo período.
'Al no haberse podido tramitar el proceso de selección para la cobertura del cargo en el plazo establecido, resulta indispensable prorrogar dicha designación...' es la frase de cabecera que se repite en casi todas estas resoluciones. Esto subraya una tendencia preocupante: la dificultad del Estado para cubrir cargos de manera permanente, manteniendo una estructura de personal con contratos y designaciones temporales que se extienden indefinidamente. Los ciudadanos comunes no ven un impacto directo, pero la falta de concursos y la perpetuación de interinatos pueden afectar la eficiencia y la transparencia de la administración pública a largo plazo, generando inestabilidad y dependencia política.