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El Gobierno impone el uso obligatorio de e-SIDIF y e-Recauda a todo el Sector Público Nacional. Una movida para centralizar la información financiera, garantizar transparencia y eficiencia en medio de la crisis económica.
El Poder Ejecutivo no da tregua en su cruzada por la eficiencia y la transparencia del Estado. Con el Decreto 1093/2024, publicado hoy, se establece el uso obligatorio del Sistema Integrado de Información Financiera Internet (e-SIDIF) y el Sistema e-Recauda para todos los organismos del Sector Público Nacional. Esto abarca desde la Administración Central hasta los entes descentralizados, incluyendo a las Universidades Nacionales y las instituciones de seguridad social.
La justificación es clara: frente a la "grave situación económica que atraviesa el país", es "imperioso" garantizar la uniformidad de los sistemas de administración financiera. El objetivo es lograr una "transparencia en los gastos públicos, la agilidad y la eficiencia en su gestión". En otras palabras, el Gobierno quiere saber al instante dónde está cada peso y cómo se gasta.
"El nuevo modelo conceptual de Recursos, en un sentido amplio, fue concebido a partir de la necesidad de dotar a los organismos de la Administración Nacional y a los Órganos Rectores del Sistema de Administración Financiera de modernas herramientas de gestión, con el fin de contribuir a la mejora en la administración y registro de los recursos por parte de sus ejecutores responsables", explica el decreto.
El e-SIDIF es el corazón de la administración financiera estatal, y e-Recauda es el sistema de captación de recursos mediante transferencias electrónicas, que permite tener información inmediata sobre los ingresos. La Tesorería General de la Nación ya había dispuesto en 2016 el uso de e-Recauda como única vía de depósito para los organismos de la Administración Pública Nacional, pero ahora se eleva a decreto para todo el sector público.
Esta medida implica una centralización y digitalización profunda de la gestión financiera del Estado. Para los organismos, significa adaptarse a un sistema unificado, lo que puede requerir inversión en capacitación y tecnología. Para el ciudadano, la promesa es una mayor claridad en el manejo de los fondos públicos y una mejor rendición de cuentas.
La Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía será la encargada de adecuar la normativa y dictar las aclaraciones necesarias. Aunque se prevé la posibilidad de exclusión para algunos sujetos del inciso b) del artículo 8° de la Ley 24.156 (empresas y sociedades del estado) si hay razones fundadas, la regla general es la uniformidad.
En un contexto de ajuste fiscal, esta estandarización es vista como una herramienta clave para optimizar la asignación de recursos y evitar desvíos, blindando la caja estatal.

20 de marzo de 2025
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