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La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) simplifica el Certificado de Seguridad Vehicular (CSV) para autos 0 km y usados importados, pero dispara los aranceles, generando un impacto directo en el bolsillo de importadores y compradores.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) ha implementado una doble jugada que, por un lado, busca agilizar la burocracia, pero por el otro, golpea el bolsillo de quienes buscan adquirir vehículos importados. Las Disposiciones 10/2026 y 11/2026 modifican el sistema del Certificado de Seguridad Vehicular (CSV) y sus costos asociados.
Con la Disposición 10/2026, la ANSV busca eficientizar la obtención del Certificado de Seguridad Vehicular (CSV), un documento clave para la circulación de vehículos. Esta medida, que se alinea con el Decreto N° 196/25, amplía la posibilidad de gestionar el CSV en lugar de las Licencias para Configuración de Modelo (LCM) y Licencia de Configuración Ambiental (LCA) para vehículos de Categorías M1 y N1 (automóviles y vehículos de carga ligera) tanto importados bajo regímenes especiales como 0 km de producción seriada. La gran noticia es que ahora se habilita a Talleres de Revisión Técnica Obligatoria (RTO) de cualquier jurisdicción, e incluso a ingenieros con matrícula vigente, para emitir los informes técnicos previos al CSV, lo que debería desburocratizar y acelerar los procesos, beneficiando a importadores y, en última instancia, al consumidor final con una oferta más fluida de vehículos seguros.
Sin embargo, la alegría por la simplificación se ve empañada por la Disposición 11/2026, que trae un fuerte aumento en los aranceles para obtener el CSV. Para los vehículos importados CERO KILÓMETRO (0 km) de categorías M1 y N1, el primer certificado costará 20.000 módulos ANSV en un período de 12 meses. Pero aquí viene el golpe: los certificados subsiguientes para el mismo titular dentro de ese plazo se disparan a la increíble cifra de 100.000 módulos. Esto representa un incremento brutal para quienes importan volúmenes. Además, los vehículos usados importados (categorías L, M y N) pasarán a pagar 16.000 módulos, y los acoplados, remolques y tráilers (categoría O1), 10.000 módulos. La ANSV justifica estas subas por el aumento de costos operativos, pero el impacto directo será un encarecimiento de los vehículos y remolques, que inevitablemente se trasladará al precio de venta. Los compradores deberán estar muy atentos a estos nuevos valores al planificar sus adquisiciones.