Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Justicia lanza un *golpe de timón* en el negocio de los desarmaderos y autopartes usadas, digitalizando trámites, creando nuevas categorías y prometiendo una trazabilidad implacable para combatir el mercado ilegal.
El Gobierno, a través de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y de Créditos Prendarios (DNRPA), ha puesto en marcha una profunda transformación en el régimen de desarmado de automotores y venta de autopartes usadas, buscando digitalizar y fortalecer el control sobre una actividad históricamente vinculada a la ilegalidad. Las Disposiciones 730/2025 y 732/2025, que entran en vigencia el 6 de octubre de 2025, implementan las modificaciones introducidas por el Decreto N° DECTO-2025-536-APN-PTE.
La Disposición 730/2025 deroga la antigua Disposición D.N. N° 527/04 y establece un nuevo procedimiento enteramente digital para la inscripción y renovación en el Registro Único de Desarmaderos de Automotores y Actividades Conexas (RUDAC). Ahora, los interesados deberán realizar sus trámites a través de la plataforma "Trámites a Distancia" (TAD), lo que promete reducir los tiempos y permitir un control en tiempo real del proceso.
Se definen nuevas categorías para los inscriptos en el RUDAC:
Los inscriptos deberán comunicar cualquier modificación de datos en 5 días y actualizar anualmente sus certificados de antecedentes penales y ambientales, un punto clave para la transparencia. Además, deberán registrar digitalmente el ingreso y egreso de automotores y autopartes en el sistema RUDAC, vinculando cada pieza con su "Certificado de Baja y Desarme" y la factura correspondiente.
La Disposición 732/2025 complementa el marco, sustituyendo y reordenando parte del Digesto de Normas Técnico-Registrales. Lo más impactante es la aprobación de un "Código identificatorio de piezas recuperables", un elemento físico que contendrá un código para garantizar la trazabilidad. Los Desarmaderos deberán identificar cada autoparte reutilizable, y estas piezas deberán estar identificadas al ser vendidas, mantenidas en stock o transportadas.
Además, se crea una "Constancia de Inscripción pública" (con QR para verificar la vigencia) y una "Constancia de Inscripción para organismos de seguridad" que incluirá el detalle de los certificados de baja y desarme y el listado de piezas habilitadas. La DNRPA también publicará un listado público de desarmaderos en su web y facilitará el acceso a las bases de datos del RUDAC a las fuerzas de seguridad para verificar en tiempo real stock y autenticidad de los códigos.
Se abre un plazo de 90 días para que los desarmaderos declaren su stock de piezas usadas no identificadas, pero solo para aquellas que cumplan requisitos específicos (provenientes de dominios dados de baja entre septiembre de 2024 y julio de 2025 y listadas en resoluciones de la Secretaría de Industria y Comercio). Las piezas que no cumplan estos requisitos deberán ser destruidas.
Estas medidas buscan combatir el robo automotor y la venta de autopartes ilegales, dotando de mayor transparencia y control a todo el circuito. Para los desarmaderos, implica una mayor carga administrativa y de cumplimiento, pero también una oportunidad de formalización y legitimación. Aquellos que incumplan, se enfrentarán a la suspensión o revocación inmediata de su inscripción, con publicidad de la medida, una clara señal de la mano dura que el Estado busca imponer en este sector.