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Dos nuevas designaciones transitorias sacuden el organigrama del Ministerio del Interior. Sergio Verde Fassa y Diego Marias asumen roles estratégicos, mientras el Gobierno ajusta su equipo en áreas sensibles.
El Boletín Oficial nos trae novedades en la cúpula del Ministerio del Interior, con dos designaciones transitorias que buscan garantizar el 'normal desenvolvimiento' de áreas clave. Se trata de movimientos administrativos que, aunque rutinarios, reflejan la constante reconfiguración del aparato estatal.
Por un lado, la Resolución 101/2026 da por asignadas con carácter transitorio las funciones de Director de la Dirección Nacional de Políticas Regionales a Sergio Oscar Humberto VERDE FASSA (D.N.I. N° 16.776.730). Este agente, que ya revistaba en un cargo del Agrupamiento Profesional, Nivel A, Grado 4, ahora percibirá el Suplemento por Función Ejecutiva Nivel I. La asignación es a partir del 4 de febrero de 2026 y se extenderá hasta que se cubra el cargo de forma definitiva, con un plazo máximo de TRES (3) años. Este puesto, dependiente de la Subsecretaría de Relaciones con las Provincias, es crucial para la articulación del Gobierno Nacional con las jurisdicciones del interior.
Por otro lado, la Resolución 102/2026 designa con carácter transitorio, a partir del 1° de marzo de 2026, al abogado Diego Sebastián MARIAS (D.N.I. N° 23.849.335) como Director de la Dirección Nacional de Reforma Política. Este cargo, dependiente de la Secretaría de Interior, se le otorga en Nivel A – Grado 0 del SINEP, también con el pago del Suplemento por Función Ejecutiva Nivel I. Lo llamativo es que esta designación se efectúa con carácter de excepción respecto a las disposiciones del artículo 14 del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del Personal del SINEP, lo que podría generar algunas preguntas sobre los criterios de selección. El plazo de esta designación es de CIENTO OCHENTA (180) días hábiles, un período más acotado que el de Verde Fassa.
Ambas medidas se enmarcan en la necesidad de asegurar la operatividad de estas direcciones, mientras se aguardan los concursos y procesos de selección definitivos. Para el ciudadano común, estos cambios significan que las políticas públicas en materia de relaciones con las provincias y la reforma política contarán con nuevas cabezas, aunque sea de forma temporal. La velocidad y transparencia con la que se cubran estos puestos de forma permanente serán un termómetro de la gestión pública.