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El Banco Central no para de ajustar las tuercas del sistema financiero. Desde la ampliación de campos informativos hasta nuevas directrices para la autoevaluación de capital, los bancos tienen nuevos deberes que cumplir. ¿Impacto en tu bolsillo?
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha emitido una serie de comunicaciones que, si bien parecen técnicas, son cruciales para el funcionamiento interno de las entidades financieras y, por ende, para la estabilidad del sistema. La Comunicación "A" 8388/2026 introduce adecuaciones al Régimen Informativo Contable Mensual (R.I.C.M.) y la Exigencia e Integración de Capitales Mínimos. Lo más llamativo es la ampliación de la longitud del campo "Importe" en los diseños de registro RIESGOS.TXT y TASA.TXT. Esto implica que los bancos deberán reportar con mayor detalle y capacidad montos que antes podrían haber generado truncamientos, mejorando la precisión de la supervisión del BCRA sobre el riesgo de mercado y el riesgo de tasa de interés. Por su parte, la Comunicación "B" 13113/2026 informa sobre los valores de las tasas de referencia aplicables a la Garantía de los depósitos. Aunque es una actualización de rutina, estas tasas son fundamentales para el cálculo de la cobertura que tienen los ahorristas en caso de problemas bancarios, brindando una capa de seguridad y confianza al sistema. Finalmente, la Comunicación "A" 8385/2026 se centra en el Régimen Informativo de Plan de Negocios y Proyecciones e Informe de Autoevaluación del Capital (IAC) para el periodo 2026/2027. Se renumeran puntos, se adecuan instrucciones generales y se incorporan instrucciones particulares para entidades que no usan la metodología simplificada para cuantificar su capital económico. Esto fuerza a los bancos a una planificación y autoevaluación de riesgos más rigurosa y detallada, lo que podría traducirse en una mayor solidez financiera general.
"Estos cambios son la letra chica que garantiza la salud del sistema. Parecen burocráticos, pero son la base de la confianza para los ahorristas y la transparencia para el regulador." En resumen, el BCRA sigue puliendo sus herramientas de control y monitoreo, exigiendo a los bancos mayor precisión y profundidad en la información que reportan y en la forma en que evalúan sus propios riesgos. Para el público, esto significa un sistema bancario potencialmente más robusto y mejor supervisado, aunque los efectos directos en el día a día no sean inmediatos.
18 de febrero de 2026
18 de febrero de 2026
15 de enero de 2026