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El Ente Nacional de Comunicaciones deroga normativas de la era pre-internet y abre las puertas a la modernización de los "Servicios Semipúblicos de Larga Distancia" (SSPLD), prometiendo conectividad y acceso a emergencias con tecnología de punta en los pueblos más remotos.
En una movida que busca catapultar la conectividad argentina a la modernidad, el ENTE NACIONAL DE COMUNICACIONES (ENACOM) ha dictado la Resolución 262/2025, una medida que parece sacada de un guion de ciencia ficción para los habitantes de los parajes más olvidados del país. ¿La gran novedad? Se deroga el Reglamento General para la Prestación de Servicios Semipúblicos de Larga Distancia (RGSSPLD), una normativa de 1999 que ya olía a naftalina en plena era digital.
Los viejos Servicios Semipúblicos de Larga Distancia (SSPLD), esos teléfonos públicos que alguna vez fueron el cordón umbilical de localidades entre 80 y 500 habitantes sin red domiciliaria, estaban anclados en el pasado. Ahora, ENACOM habilita que este servicio se brinde con "cualquier otra tecnología de acceso público", desde el clásico cableado hasta las soluciones inalámbricas terrestres o, la joya de la corona, ¡la tecnología satelital! Esto significa que la geografía ya no será una excusa para la incomunicación. Además, se desliga a los 'tenedores' de las responsabilidades excesivas y se permite a los prestadores reubicar los puntos de acceso en lugares estratégicos de la comunidad como escuelas, hospitales, cuarteles de bomberos o comisarías, garantizando el acceso universal y, crucialmente, a los servicios de emergencia.
Esta resolución no solo es una patada al almanaque, sino que representa un alivio para las empresas licenciatarias del servicio básico telefónico. Se les otorga una libertad tecnológica sin precedentes para cumplir con una obligación de servicio que se había vuelto obsoleta e insostenible. Al mismo tiempo, se contempla la existencia de servicios de comunicaciones móviles como factor para relevar a los prestadores de la obligación de SSPLD en ciertas zonas, lo que refleja una adaptación a la realidad del mercado. Para el ciudadano de esas pequeñas localidades, la promesa es clara: una comunicación más fiable, moderna y un acceso garantizado a la ayuda en caso de urgencia. ENACOM, en su rol de interventor, busca la eficiencia, calidad y universalización de acceso en un sector en constante evolución.