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En una movida interna, el Ministerio de Justicia suma un nuevo agente a su planta permanente, Ricardo Marcial Ramírez, proveniente de Seguridad. Un trámite administrativo que muestra la reconfiguración de equipos en la administración pública.
El organigrama estatal se mueve, y esta vez, el Ministerio de Justicia es el beneficiario. A través de la Decisión Administrativa 6/2025, se oficializa la transferencia del agente Ricardo Marcial RAMÍREZ (D.N.I. N° 21.965.528) desde la planta permanente del Ministerio de Seguridad Nacional a la de Justicia.
Ramírez, quien revistaba en un cargo Nivel F - Grado 9 del Agrupamiento General, Tramo Avanzado del SINEP, ahora aportará su perfil en el Ministerio de Justicia. La medida, según se justifica, obedece a que el agente posee un perfil que responde a las "necesidades propias de los objetivos asignados al organismo de destino".
Es importante destacar que esta transferencia no implica "menoscabo moral ni económico alguno" para el agente, quien además prestó su conformidad para el cambio. Esto significa que Ramírez mantendrá su nivel, grado, agrupamiento y tramo alcanzados en su carrera administrativa.
Este tipo de movimientos de personal son habituales dentro de la administración pública nacional, donde se busca optimizar la distribución de recursos humanos según las necesidades de cada cartera. Aunque es un trámite administrativo, refleja la dinámica de reconfiguración de equipos y la búsqueda de perfiles específicos para distintas funciones en el Estado.
Para el ciudadano, es un recordatorio de cómo los recursos humanos del Estado se reasignan para fortalecer áreas específicas. La erogación del sueldo de Ramírez se seguirá cubriendo, hasta que se realicen las adecuaciones presupuestarias, con cargo a los créditos del Ministerio de Seguridad, su jurisdicción de origen.
Este tipo de decisiones, aunque de baja relevancia directa para la vida cotidiana, son parte del funcionamiento interno del aparato estatal y de la adaptación de sus equipos a las prioridades políticas y administrativas del momento. No afecta directamente a la sociedad o empresas, sino a la eficiencia interna del sector público.