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El Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense desembolsa una abultada suma para que una ciudadana participe en unas jornadas de capacitación. ¿Prioridades claras en la gestión de fondos públicos o un gasto que endulza solo a unos pocos?
Una resolución del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires ha encendido las alarmas sobre el destino de los fondos públicos. Se otorgó un subsidio de $250.000 a María Loida SOLLANO MALLON (DNI: 94.122.543) para cubrir los gastos de su participación en las “Jornadas de Capacitación de Elaboración de Dulces”. Lo más llamativo es que estas jornadas se realizaron en General Pueyrredón entre el 29 y 30 de diciembre del ¡año 2025!, y el gasto se imputa al Presupuesto General de la Administración Provincial para el Ejercicio 2026.
Este desembolso, que a primera vista parece menor, genera interrogantes sobre la eficiencia y el criterio en la asignación de recursos. Mientras la provincia enfrenta desafíos económicos, destinar un cuarto de millón de pesos a un evento tan específico y con una fecha futura (al momento de la publicación de este boletín en 2026, la capacitación ya habría ocurrido en 2025, pero el gasto se imputa al 2026, lo que indica una planificación anticipada pero quizás desproporcionada para el tipo de evento) para una única persona, puede ser visto como una distorsión de las prioridades. La medida, encuadrada en el Decreto N° 124/23, autoriza a la Dirección de Contabilidad y Presupuesto a librar la orden de pago, afectando partidas del Presupuesto 2026.
"¿Es esta la mejor manera de invertir los recursos de todos los bonaerenses?" se preguntan analistas.
Para el ciudadano común, este tipo de subsidios, aunque individuales, suman y reflejan una forma de gestión que puede beneficiar a unos pocos con fondos que podrían tener un impacto más amplio en necesidades urgentes. Es fundamental que haya mayor transparencia y justificación en cada gasto, especialmente cuando se trata de capacitaciones que parecen de interés particular.