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El Instituto de Previsión Social bonaerense no perdona: reclama millones en haberes indebidos a jubilados fallecidos y revoca beneficios por incompatibilidad. ¡Ojo con el fisco, incluso después de la muerte, la deuda persiste!
Dos resoluciones explosivas del Instituto de Previsión Social (IPS) de la Provincia de Buenos Aires sacuden el panorama previsional, demostrando un férreo control sobre los haberes y la firmeza en el recupero de fondos. Estos casos, de alto impacto, revelan cómo el organismo actúa para proteger las arcas públicas, incluso cuando los beneficiarios ya no pueden defenderse.
En un caso que genera escalofríos, el IPS declaró una legítima deuda por $3.654.312,75 a los herederos de la fallecida Hilda Julia Blunck. Esta suma corresponde a haberes percibidos indebidamente entre el 1° de octubre de 2020 y el 30 de mayo de 2022. La resolución, que actualiza una deuda inicial de $2.742.448,60, intima a los derechohabientes a saldar este monto, advirtiendo que, ante la falta de un sucesorio iniciado, la deuda deberá ser recuperada por el Estado. Esto sienta un precedente para que los familiares estén alertas a las obligaciones de sus allegados jubilados.
Pero el caso de Héctor Ramón Calvo (DNI N° 12.628.714) es aún más complejo. El IPS revocó una resolución anterior (N° 039.356) que le otorgaba una Jubilación Ordinaria (80% del sueldo de Profesor con 32 años de antigüedad en la Dirección General de Cultura y Educación). ¿El motivo? Se detectó su reingreso a la actividad con servicios comunes posterior al alta transitoria, sin la debida denuncia. Esta incompatibilidad con la percepción de haberes jubilatorios (artículo 60 del Decreto Ley N° 9650/80) generó un cargo deudor de $10.964.938,45 por haberes indebidamente percibidos entre el 1° de junio de 2017 y el 17 de agosto de 2022. Los herederos son intimados a cancelar la deuda o celebrar un convenio, bajo apercibimiento de intereses moratorios y acciones legales. Este caso es una alerta roja para todos los jubilados: cualquier actividad laboral debe ser declarada para evitar consecuencias financieras devastadoras para uno mismo y sus herederos.