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El Patronato de Liberados Bonaerense desata la polémica con resoluciones que benefician a su personal. Un agente obtiene una bonificación del 125% del sueldo básico y otro ve sus módulos de remuneración modificados, en un contexto de austeridad y debate sobre el gasto público.
En medio de un clima de ajuste y recortes, el Patronato de Liberados Bonaerense vuelve a ser noticia por decisiones que benefician directamente a su personal, generando un mar de dudas y críticas sobre la gestión de los recursos públicos. Dos resoluciones (N° 37 y N° 38-PALB-2026) publicadas en el Boletín Oficial revelan movimientos salariales que, para muchos, son una bofetada a la ciudadanía que espera austeridad.
Por un lado, la agente María de las Mercedes GIGENA (D.N.I. N° 24.402.014 - Clase 1975), quien revista como Oficial Principal 4, ha sido incorporada al régimen de cuarenta (40) horas semanales de labor. Pero lo que realmente llama la atención es el pago de una Bonificación Remunerativa No Bonificable equivalente al ciento veinticinco por ciento (125%) del sueldo básico. Esta bonificación, establecida por el Decreto N° 177/22, se aplica a partir de la fecha de notificación de la resolución. Un incremento salarial que, para muchos, suena a privilegio en tiempos difíciles.
Por otro lado, la Resolución N° 38 modifica la remuneración del agente Franco PEDROZA (DNI N° 38.809.152 - Clase 1995), quien se desempeña como Personal de Gabinete de la Presidencia del Patronato. A partir del 7 de noviembre de 2025, PEDROZA pasará a percibir tres mil ochocientos setenta y seis (3876) módulos mensuales. Este tipo de remuneración modular, regulada por el Decreto N° 1278/16, es habitual para personal de gabinete, pero la modificación en el monto siempre genera suspicacias sobre los criterios de asignación y si responde a un aumento encubierto o a una reestructuración de funciones.
Ambas medidas se amparan en normativas preexistentes, como el Decreto N° 177/22 para la bonificación de horas y el Decreto N° 1278/16 para el régimen modular. Sin embargo, la oportunidad y la magnitud de estos beneficios en un organismo del Estado bonaerense, cuya función es clave en la resocialización, no dejan de ser objeto de análisis. ¿Son estos ajustes indispensables para el buen funcionamiento del Patronato, o estamos frente a una gestión discrecional de los recursos humanos que premia a unos pocos?
Para el contribuyente, estas resoluciones implican un aumento en el gasto público destinado a salarios de la administración. La transparencia en la justificación de estos montos y la demostración de su impacto en la eficiencia del servicio son cruciales para disipar las sombras de la polémica.