Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Deloitte & Co. S.A. fue nuevamente seleccionada como auditor externo del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca por tres años, a pesar de competir con KPMG y PWC. La justificación oficial despierta preguntas sobre la transparencia y la 'mejor adaptación'.
El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, un ente clave para la economía bonaerense, vuelve a poner en el ojo de la tormenta la transparencia en las contrataciones. Mediante la Resolución N° 2-SSAPMPCEITGP-2026, publicada en el Boletín Oficial, se designó por un nuevo período de tres años a la firma Deloitte & Co. S.A. como auditor externo, a partir del 1° de enero de 2026.
La polémica surge porque Deloitte ya había sido la auditora externa del Consorcio desde 2023. La decisión se tomó a partir de una terna propuesta por el Directorio del ente, que incluía a otras gigantes del sector como KPMG y PWC S.R.L., adjuntando sus antecedentes y cotizaciones.
La justificación oficial para reelegir a Deloitte es elocuente: se fundamenta en su "mejor adaptación de los procedimientos a las normas de auditoría aplicables", su "mayor desarrollo técnico, estructura metodológica y nivel de especialización en auditorías de entes públicos", lo que supuestamente justifica una diferencia de honorarios. Además, se menciona un "estándar de calidad y control profesional superior" que aseguraría una mayor fiabilidad de los informes.
"...la mejor adaptación de los procedimientos de la firma a las normas de auditoría aplicables... y por su mayor desarrollo técnico, estructura metodológica y nivel de especialización en auditorías de entes públicos, lo que justifica la diferencia de honorarios."
Para el ciudadano común y las empresas competidoras, esta justificación, aunque técnica, puede sonar a favoritismo o, al menos, a una barrera de entrada para otras firmas de primer nivel. ¿Es realmente la "mejor adaptación" una razón suficiente para descartar a otros pesos pesados como KPMG y PWC, o existe un sesgo hacia un proveedor ya conocido? Los costos de esta contratación, vale recordar, corren a cargo del propio Consorcio, es decir, de un ente público no estatal que gestiona recursos estratégicos. Es fundamental que la ciudadanía exija la máxima transparencia en estas decisiones que impactan directamente en la gestión de infraestructuras críticas.