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Dos empleadas estatales, con años de servicio y formación, vieron sus aspiraciones de ascenso al Nivel A y B del SINEP frustradas por el Ejecutivo. ¿Burocracia implacable o mano dura contra el "acomodo" en la función pública?
La Administración Pública Nacional vuelve a ser noticia, pero esta vez por la negativa. Dos decretos presidenciales, el 1102/2024 y el 1100/2024, confirman el rechazo a los recursos de reconsideración y jerárquico interpuestos por las señoras Claudia Fabiana BEIERBACH (D.N.I. N° 20.561.411) y Fabiana Marcela IZQUIERDO (D.N.I. N° 21.551.843), quienes buscaban ascender dentro del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP).
En el caso de BEIERBACH, se le negó la promoción al Nivel A, argumentando que no acreditaba "especialización avanzada" ni sus funciones eran pertinentes para dicho nivel. La empleada, sin embargo, se quejó de un "trato desigualitario y discriminatorio" al señalar que otros colegas en sus mismas condiciones sí habían sido promovidos. La Oficina Nacional de Empleo Público ratificó que no cumplía con los requisitos de "formación profesional universitaria de grado o superior, especialización de alto nivel y experiencia" para el Nivel A.
Por su parte, IZQUIERDO intentaba ascender al Nivel B del Agrupamiento General. Su reclamo se basaba en sus treinta años de servicio y un título de la Universidad de Buenos Aires sobre "Violencia Laboral y Gestión de Herramientas", además de un título de Maestra Jardinera. El Comité de Valoración y la Oficina Nacional de Empleo Público dictaminaron que sus títulos no eran "atinentes al puesto" y que ya había ascendido previamente al Nivel C, lo que, según las directrices internas, le impedía postularse al Nivel B. IZQUIERDO denunció "discriminación salarial" y "vulneración del principio de igual remuneración por igual tarea".
Estos casos, que agotan la vía administrativa y abren la puerta a acciones judiciales, ponen en el ojo de la tormenta la rigidez del sistema de ascensos en el SINEP y la interpretación de los requisitos de idoneidad. ¿Se busca eficiencia o se cierran puertas a la trayectoria y el mérito? El debate sobre la meritocracia en el Estado sigue abierto.