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La Gendarmería Nacional confirma la inhabilitación de una Cabo Primero por una sanción grave y rechaza la apelación de otro suboficial, reafirmando su estricta política disciplinaria.
La Gendarmería Nacional Argentina no titubea cuando se trata de disciplina. Dos avisos oficiales publicados hoy revelan la mano dura de la fuerza en asuntos de conducta y cumplimiento de normativas.
El primer caso es el de la Cabo Primero Maira Soledad QUINTANA (DNI 35.491.006). La Junta Superior de Calificación la clasificó como "NO APTO PARA PRESTAR LA FUNCIÓN DE GENDARME". ¿El motivo? Una "conducta asumida en el hecho que diera origen a la sanción de carácter grave, consistente en VEINTE (20) días de arresto simple". Según el informe, su accionar "la descalifican" y "se contrapone íntegramente con su estado de funcionario público", vulnerando deberes y afectando el servicio. Una decisión sin vuelta atrás para su carrera.
En el segundo expediente, el Cabo Primero (R) Jorge Manuel NUÑEZ (DNI 33.683.296), recibió el rechazo a su "Recurso de Revisión". Esto significa que la Gendarmería confirmó su decisión original, agotando la vía administrativa y dejándole el camino expedito para la vía judicial.
Estas resoluciones internas, firmadas por el Comandante General (R) Claudio Miguel BRILLONI, Jefe de la Gendarmería Nacional, son un claro mensaje sobre la intransigencia de la fuerza frente a la mala conducta y la importancia de la disciplina para mantener la integridad institucional. Para los ciudadanos, es un recordatorio de los estándares que se exigen a quienes visten el uniforme y protegen nuestras fronteras y seguridad.