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Un alto funcionario de la Presidencia de la Nación fue designado en un puesto clave de sistemas informáticos sin cumplir los requisitos, generando interrogantes sobre la transparencia en la administración pública.
La Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación desató una ola de comentarios tras la publicación de la Resolución 32/2026, que asigna transitoriamente a Guillermo Ricardo Marinelli (D.N.I. N° 27.258.317) como Jefe de la Unidad de Sistemas Informáticos. Lo más llamativo es que la medida lo exceptúa de los requisitos establecidos en el artículo 112 del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del SINEP, un detalle que no pasó desapercibido para los analistas de la gestión pública. Marinelli, que ya revistaba en un cargo de planta permanente Nivel C, ahora ocupará una posición de Nivel B con Función Ejecutiva Nivel IV, una clara mejora en su jerarquía. La asignación, que no podrá exceder los tres años, fue autorizada por la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, lo que añade una capa de ironía al asunto. ¿Es esta una señal de flexibilidad burocrática necesaria o un preocupante 'acomodo' en tiempos de supuesta austeridad y eficiencia? La justificación oficial habla de asegurar el normal funcionamiento y plena operatividad de la Secretaría. Sin embargo, la decisión de pasar por alto los requisitos establecidos por el propio convenio colectivo abre la puerta a futuras excepciones y plantea dudas sobre la meritocracia en el empleo público.