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En medio de la crisis, el Organismo de Control de Energía Eléctrica (OCEBA) destinará más de 51 millones de pesos para la compra de un vehículo sedán de cuatro puertas para su Presidencia, mediante una contratación directa que genera polémica.
Mientras los ciudadanos ajustan sus cinturones, el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA) parece tener otras prioridades. Se ha dado a conocer un proceso de adquisición de un vehículo tipo sedán de cuatro puertas que será destinado, ni más ni menos, que a la Presidencia de este Organismo de Control. Y el monto no es menor: la Gerencia Administración y Personal estableció un justiprecio de ¡Pesos cincuenta y un millones cuatrocientos ochenta mil ($51.480.000)!
La operación se está llevando a cabo bajo la modalidad de "Contratación Directa Menor", amparada en el artículo 18° de la Ley de Contrataciones N° 13981 y su Decreto Reglamentario N° 59/2019. Si bien la normativa permite estas contrataciones bajo ciertas condiciones, el elevado monto y el contexto económico actual no dejan de generar controversia.
El proceso, que incluye la generación de un Proceso de Compras N° 269-0020-CME26 a través de la plataforma de compras electrónicas PBAC, se rige por la Resolución RESOL-2019-76-GDEBA-CGP y pliegos específicos. La Comisión de Preadjudicaciones ya fue conformada, dando los pasos formales para concretar la compra.
La pregunta que resuena en el aire es si este gasto millonario es realmente indispensable. En un momento donde la austeridad es el mantra y la ciudadanía enfrenta tarifas de servicios públicos en constante aumento (¡precisamente controladas por organismos como el OCEBA!), la adquisición de un vehículo de alta gama para un funcionario puede ser percibida como una provocación.
Los recursos públicos, que provienen de los impuestos de todos los bonaerenses, deberían ser administrados con máxima eficiencia y transparencia. Este tipo de erogaciones, aunque legalmente encuadradas, suelen generar un fuerte debate sobre la ética en el uso del dinero estatal y la priorización de gastos en la administración pública. Los ciudadanos tienen derecho a preguntarse si este vehículo es una herramienta esencial para la función pública o un mero capricho. Para estar al tanto de futuras actualizaciones sobre gastos públicos, se recomienda consultar los portales de transparencia gubernamental.