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La Dirección General de Cultura y Educación (DGCYE) aprueba una **decimonovena** redeterminación de precios para el servicio de control de licencias médicas de DIENST CONSULTING S.A., sumando **$244 millones** adicionales a un contrato que ya supera los **$30 mil millones**.
La Dirección General de Cultura y Educación (DGCYE) de la Provincia de Buenos Aires acaba de dar luz verde a una impactante decimonovena redeterminación de precios para el contrato de servicio de control de licencias médicas, adjudicado a la firma DIENST CONSULTING S.A. Esta última actualización suma la friolera de $244.435.445,96 al contrato, elevando su valor total a una cifra astronómica de $30.508.377.586,74.
La medida, aunque legalmente amparada en la Ley N° 13.981 y su reglamentación (DECTO-2019-59-GDEBA-GPBA), que permite ajustes cuando la variación de precios supera el 5%, en este caso fue del 6,87%, lo que es un golpe durísimo a las arcas provinciales. La cantidad de redeterminaciones (¡diecinueve!) y el monto total del contrato original de la Licitación Pública N° 08/22, que ya era gigantesco, generan serias preguntas sobre la planificación inicial y el impacto de la inflación descontrolada en los gastos del Estado.
El servicio de control de licencias médicas es crucial para los agentes de la DGCYE, pero su costo creciente es una sangría para el presupuesto educativo. Este dinero, que se destina a mantener un contrato millonario con ajustes constantes, podría estar siendo utilizado en otras necesidades urgentes del sistema educativo bonaerense, desde infraestructura escolar hasta salarios docentes o programas de formación.
Para los ciudadanos, esto es una clara muestra de cómo la inflación carcome el poder de compra del Estado, obligándolo a desembolsar cifras cada vez mayores por los mismos servicios. La transparencia en estos procesos y la búsqueda de mecanismos para mitigar el impacto inflacionario en los contratos públicos deberían ser una prioridad para evitar que el gasto se dispare sin control.
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