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La Provincia de Buenos Aires oficializa reajustes de precios para obras hospitalarias que suman cifras astronómicas. ¿Quién se beneficia de estos millones extra y cómo impacta en las arcas públicas y la salud bonaerense?
El Boletín Oficial revela una serie de resoluciones que están haciendo temblar los presupuestos provinciales: ¡la redeterminación de precios de obras públicas en el sector de la salud! Dos proyectos clave, la remodelación de un vacunatorio y la construcción de un Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), ven sus costos dispararse, beneficiando a la misma empresa contratista, JUAN JOSE HARIYO.
En el primer caso, la obra de “Remodelación del Vacunatorio en el H.I.E.A.C. San Juan de Dios - La Plata” (Licitación Pública Nº 107/2022) recibió una redeterminación definitiva de precios. Tras un ajuste provisorio de $68.780.664,56, se le reconocerá a la contratista un total de $70.971.927,73, lo que arroja una diferencia a favor de la empresa de $2.191.263,17, a la que se le suman porcentajes para dirección, embellecimiento y reservas legales, totalizando un pago de $2.300.826,32. ¡Un extra considerable para una obra esencial!
Pero la cifra que realmente impacta es la destinada a la “Construcción de CAPS en el Municipio de Pila” (Licitación Pública N° 54/2022). Aquí, la redeterminación es monumental. Después de descontar $471.533.789,32 en ajustes provisorios, se le reconocerá a JUAN JOSÉ HARIYO la friolera de $496.566.425,32. Esto significa una diferencia a favor del contratista de $25.032.636, a la que se suman casi $1.250.000 para dirección, embellecimiento y reservas, llevando el monto final a $26.284.267,80. ¡Un verdadero bombazo para las finanzas públicas!
Ambas resoluciones, firmadas por el Subsecretario de Obras Públicas, Carlos Rodríguez, se amparan en el Decreto N° 290/21 y la RESO-2021-943-GDEBA-MIYSPGP, que regulan estos ajustes por la inflación. Sin embargo, la magnitud de los montos y la recurrencia de la misma empresa en estas redeterminaciones abren el debate: ¿son necesarios estos reajustes tan abultados? ¿Se están controlando eficientemente los costos de las obras públicas?
Para el ciudadano, esto significa que el dinero de sus impuestos se destina a cubrir sobrecostos en infraestructuras de salud, que, si bien son vitales, generan dudas sobre la eficiencia del gasto público. La empresa, por su parte, renuncia a futuros reclamos, pero la diferencia a su favor es innegable.