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En una jugada desesperada para salvar vidas, el CUCAIBA autorizó una licitación privada por más de 313 millones de pesos para adquirir drogas esenciales que no se consiguen en el país. Pacientes trasplantados, al borde de la espera eterna, respiran aliviados mientras el Estado pone la billetera.
El Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de Buenos Aires (CUCAIBA) acaba de aprobar una millonaria licitación privada por la asombrosa suma de $313.933.692,00 para garantizar el acceso a medicamentos vitales. Esta medida, publicada el 5 de marzo de 2026, busca asegurar la provisión de defibrotide, cidofovir y probenecid para los pacientes trasplantados en la provincia de Buenos Aires que carecen de medios o cobertura social.
La Disposición N° 143-CUCAIBA-2026 culmina un extenso proceso de licitación privada (N° F-4/26) que adjudica a la firma Droguería Disval S.R.L. la importación de estas drogas esenciales. La particularidad es que estos medicamentos no se comercializan en Argentina, lo que obliga a recurrir a un régimen de accesibilidad de excepción aprobado por la ANMAT (Disposición 4616/19). Este es un movimiento clave para asegurar la continuidad de tratamientos post-trasplante que, de otra forma, serían imposibles de costear o conseguir para miles de bonaerenses.
Esta decisión tiene un impacto directo y vital en la salud pública. El CUCAIBA tiene como misión garantizar el acceso integral y gratuito a las prácticas trasplantológicas, incluyendo la medicación inmunosupresora y complementaria. El defibrotide es crucial para desórdenes veno-oclusivos en trasplantes de médula, mientras que el cidofovir es un antiviral para pacientes inmunosuprimidos con fallas a otros tratamientos. Sin estas drogas, la vida de muchos pacientes estaría en grave riesgo.
El monto de la adjudicación, superior a los 313 millones de pesos, refleja la gravedad de la situación y el alto costo de los tratamientos de excepción. La urgencia es tal que no se pueden esperar los tiempos normales de importación por "uso compasivo", lo que aceleró este proceso de licitación. Se trata de un gasto público indispensable para el bienestar colectivo, que busca suplir una falla del mercado local y garantizar un derecho fundamental: la salud.
El camino hasta esta aprobación fue largo, con dos ofertas recibidas, un cuadro comparativo de precios, mejoras de oferta y la intervención de múltiples organismos como la Dirección Provincial de Presupuesto Público, Asesoría General de Gobierno, Contaduría General de la Provincia y Fiscalía de Estado. Incluso se contempló un anticipo financiero para los proveedores, una señal de la complejidad y el esfuerzo por asegurar la concurrencia en un mercado tan específico como el de las drogas importadas de excepción. La transparencia se buscó a través de publicaciones en el Boletín Oficial y el portal PBAC.
"Asegurar el acceso integral y gratuito a prácticas trasplantológicas a todo habitante de la provincia que carezca de los medios propios y/o cobertura social para solventarlas...", reza el considerando, subrayando la misión social de CUCAIBA.
Este desembolso millonario es un recordatorio de la fragilidad del sistema de salud y la necesidad de una intervención estatal robusta para proteger a los más vulnerables. Los ciudadanos deben estar atentos a futuras publicaciones del CUCAIBA y ANMAT para comprender la evolución del abastecimiento de medicamentos críticos.