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El Ministerio de Salud desestimó el recurso de SONEP S.R.L. contra la adjudicación de un servicio de limpieza al INAREPS, confirmando la polémica ejecución de una garantía millonaria y dejando un sabor amargo para la transparencia.
Una batalla administrativa por un contrato de limpieza de instalaciones en el INSTITUTO NACIONAL DE REHABILITACIÓN PSICOFÍSICA DEL SUR (INAREPS) acaba de tener su capítulo final, al menos por ahora. El Ministerio de Salud, mediante la Resolución 523/2026, desestimó la presentación de SONEP S.R.L. (CUIT N° 30-70962498-5), que había impugnado la adjudicación de la Licitación Pública N° 88-0004-LPU24 a favor de Logistical S.A. (CUIT: 30-71057303-0).
Lo más impactante de este caso es que SONEP S.R.L. no solo buscaba dejar sin efecto la adjudicación, sino que también reclamaba la ilegitimidad de la ejecución de su garantía de impugnación y exigía la devolución de la póliza. La firma incluso amenazó con acciones legales por daños y perjuicios contra el Estado Nacional.
Sin embargo, la cartera de Salud fue lapidaria: el recurso fue declarado inadmisible por extemporáneo. La notificación original fue el 24 de diciembre de 2024, y la presentación de SONEP S.R.L. recién llegó el 19 de marzo de 2025, superando ampliamente el plazo de 30 días establecido por la normativa. Ni siquiera la posibilidad de considerarlo una 'denuncia de ilegitimidad' prosperó, debido al tiempo transcurrido y la falta de nuevos argumentos.
Este episodio subraya la importancia de los plazos perentorios en los procedimientos administrativos y deja a la vista la rigidez burocrática frente a los reclamos, incluso cuando hay grandes sumas de dinero en juego. Para las empresas que participan en licitaciones públicas, la lección es clara: la puntualidad es tan crucial como la solidez del reclamo.