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El Gobierno oficializa la designación del Pbro. Fernando Daniel Rodríguez como Obispo Auxiliar de la Diócesis de Lomas de Zamora. Un trámite formal con implicaciones para la Iglesia y la relación Iglesia-Estado.
La Secretaría de Culto y Civilización, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, emitió la Resolución N° 250/2024 para reconocer oficialmente la designación del Pbro. Fernando Daniel RODRIGUEZ (D.N.I. N° 21.694.837) como Obispo Auxiliar de la Diócesis de Lomas de Zamora, con efecto a partir del 20 de diciembre de 2024.
Este reconocimiento es un paso protocolar pero fundamental, que se realiza en cumplimiento del Acuerdo entre la Santa Sede y la República Argentina, aprobado por la Ley N° 17.032. Dicho acuerdo establece que, si bien la Santa Sede tiene la prerrogativa de nombrar arzobispos y obispos, el Estado argentino debe reconocer formalmente estas designaciones a los fines civiles y administrativos. La Nunciatura Apostólica había comunicado el nombramiento de Su Santidad FRANCISCO el 28 de octubre de 2024.
Para la Iglesia Católica, este acto asegura que el nuevo Obispo Auxiliar pueda ejercer plenamente sus funciones pastorales y administrativas dentro del marco legal argentino, consolidando la estructura eclesiástica en una diócesis de gran importancia como Lomas de Zamora, que abarca una densa población del conurbano bonaerense. Para el Estado, es la reafirmación de un marco de relación institucional que, si bien ha tenido sus vaivenes históricos, se mantiene formalmente vigente.
Aunque se trata de un trámite que puede parecer meramente burocrático, su importancia radica en la articulación entre dos esferas de poder que, en Argentina, han tenido y siguen teniendo una influencia significativa en la sociedad. La resolución destaca que se han cumplido todos los trámites previstos por la norma, asegurando la legalidad del reconocimiento.
Para el ciudadano común, especialmente para la comunidad católica de Lomas de Zamora, este es el sello oficial que valida la llegada de una nueva autoridad pastoral, un punto de referencia en su vida de fe y comunidad.