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Una cascada de resoluciones en el Boletín Oficial revela un intenso movimiento de personal en los ministerios de Hacienda y Finanzas, y de Salud de la Ciudad de Buenos Aires. Desde jefes de división hasta especialistas médicos, el organigrama porteño se rearma.
El Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires se convirtió en una vidriera de los cambios internos en el Gobierno porteño. Una serie de resoluciones, que abarcan desde el Ministerio de Hacienda y Finanzas (MHFGC) hasta el Ministerio de Salud (MSGC y SSAPAC), detallan un verdadero "casting" de funcionarios y especialistas.
En Hacienda, Silvia Liliana Barrios renuncia a Jefa de División Prácticas Radiológicas para asumir como Jefa del Departamento Especialidades de Asistencia Técnica a la Salud (Resolución N° 1669/MHFGC/26). Además, Rodrigo Hernán Cornaglia es designado Gerente Operativo de Logística, Flota y Equipamiento (Resolución N° 1680/MHFGC/26).
El Ministerio de Salud no se queda atrás. Mónica Liliana Romano es nombrada Jefa de División Promoción y Protección de la Salud (Resolución N° 1495/MSGC/26). La guardia médica de Hemodinamia suma a Laura Verónica De Candido como Especialista (Resolución N° 1503/MSGC/26). En un movimiento inusual, se autoriza la rotación internacional de Juan Constanza al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Santander, España (Resolución N° 1508/MSGC/26). Finalmente, Michele Frabetti Dai Scarano es designada Médica de Planta Asistente en Psiquiatría (Resolución N° 1513/MSGC/26).
La Subsecretaría de Atención, Prevención y Control de Adicciones (SSAPAC) también amplía una resolución anterior (N° 145/SSAPAC/26), aunque sin especificar los detalles.
Estos movimientos, aunque rutinarios en la administración pública, reflejan los ajustes internos del gobierno de la Ciudad. Para el ciudadano, significan que hay caras nuevas (o en nuevos roles) al frente de áreas sensibles, especialmente en Salud, donde la calidad del personal impacta directamente en la atención. Es fundamental que estos cambios se traduzcan en una mejora de los servicios y no solo en un enroque burocrático. La transparencia y la eficiencia en la gestión de estos recursos humanos son cruciales para la confianza pública y la calidad de los servicios que se brindan a los porteños.