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La Secretaría de Energía autoriza a nuevas firmas a operar directamente en el Mercado Eléctrico Mayorista, mientras ARAUCO ARGENTINA da un paso audaz para producir su propia energía. ¿El fin del monopolio de las distribuidoras y el inicio de una era de autogestión energética?
Dos movimientos clave sacuden el tablero energético nacional. Por un lado, la Resolución 49/2025 de la Secretaría de Energía autoriza el ingreso de múltiples empresas (cuyos nombres están en un anexo, no disponible en el texto) como Grandes Usuarios Mayores (GUMAs) y Grandes Usuarios Menores (GUMEs) en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) a partir del 1° de febrero de 2025. Esto significa que estas firmas, en lugar de comprarle la electricidad a las distribuidoras tradicionales, podrán adquirirla directamente de los generadores o comercializadores en el MEM, buscando mejores precios y condiciones.
Por otro lado, un Aviso Oficial de la Subsecretaría de Energía Eléctrica revela que ARAUCO ARGENTINA S.A., un coloso industrial, está solicitando un cambio de categoría: de Gran Usuario Mayor a Autogenerador para su flamante Central Térmica de 39 MW en el Departamento Iguazú, Provincia de Misiones. Esto implica que ARAUCO no solo consumirá su propia energía, sino que potencialmente podrá inyectar excedentes al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Para las empresas autorizadas como GUMAs y GUMEs, el impacto es directo y positivo: reducción de costos energéticos y mayor capacidad de negociación, lo que puede traducirse en una mejora de su competitividad. Para el caso de ARAUCO, la autogeneración representa un salto hacia la independencia energética y una potencial nueva fuente de ingresos. Estos movimientos, en conjunto, intensifican la competencia en el mercado eléctrico mayorista, presionando a la baja los precios y obligando a los actores tradicionales a ser más eficientes. Indirectamente, esto podría generar un sistema eléctrico más dinámico y, a largo plazo, beneficiar al conjunto de la economía con una energía más competitiva para la industria.
La posibilidad de ser GUMA o GUME existe desde hace años en el marco de la desregulación del sector eléctrico, permitiendo a grandes consumidores acceder al MEM. La Resolución 61/92 sentó las bases para esta modalidad. La autogeneración, por su parte, es una tendencia creciente a nivel mundial, donde grandes industrias buscan asegurar su suministro y optimizar costos. El gobierno actual, con su enfoque pro-mercado, parece estar agilizando estos procesos para fomentar la inversión y la eficiencia en el sector energético.
La proliferación de GUMAs/GUMEs y autogeneradores es una señal clara de la profundización de la liberalización del mercado eléctrico. Esto descentraliza el poder de compra y generación, promoviendo la inversión privada en infraestructura energética y la eficiencia en el consumo. Sin embargo, también plantea desafíos para las distribuidoras, que verán mermada su base de clientes más grandes, y para la planificación de la red, que deberá adaptarse a un flujo de energía más complejo. Es una movida que busca optimizar la gestión energética a gran escala, pero que requerirá una supervisión constante para asegurar la estabilidad del sistema y la equidad en el acceso.
Para el ciudadano común: Si bien estos cambios afectan directamente a grandes empresas, la mayor competencia y eficiencia en la generación y distribución de energía podría, a largo plazo, impactar positivamente en los costos de producción y, eventualmente, en los precios de los productos que consumimos.
Para estar informado: Las empresas interesadas deben monitorear las publicaciones de la Secretaría de Energía y contactar a CAMMESA para entender los requisitos y procesos para sumarse al MEM o convertirse en autogeneradores.