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Un decreto presidencial elimina la histórica restricción a la distribución de ganancias para el Agente Depositario Central de Valores Negociables, prometiendo mayor atractivo para inversores y una sacudida en las finanzas. ¿Fin de una era de control estatal?
En una jugada que promete sacudir el mercado de capitales, el Gobierno nacional acaba de derogar, a través del Decreto 1146/2024, dos artículos clave del antiguo Decreto N° 659/74. La medida elimina la limitación del 10% a la distribución de dividendos en efectivo por parte de la entidad que hoy conocemos como Agente Depositario Central de Valores Negociables (antes "Caja de Valores").
Hasta ahora, y desde hace casi 50 años, estas entidades estaban obligadas a destinar el excedente de sus beneficios a un fondo de reserva indisponible, afectándolo a garantía y equipamiento. La justificación de entonces era un "control férreo de la economía por parte del Estado", una visión que el actual gobierno tilda de obsoleta y contraria a la libertad económica.
La derogación de los artículos 4° y 5° del Decreto N° 659/74 significa que el Agente Depositario Central de Valores Negociables (actualmente Caja de Valores S.A.) tendrá mayor libertad para distribuir sus utilidades entre sus accionistas. El decreto argumenta que, con las regulaciones actuales de la Comisión Nacional de Valores (CNV) que exigen un patrimonio neto mínimo y su recomposición, la antigua restricción a los dividendos se ha vuelto innecesaria y perjudicial para los inversores.
Esta modificación busca dinamizar el sector financiero al hacer más atractiva la inversión en estas entidades. Al no tener un tope en la distribución de ganancias, se espera que aumente el interés por participar en su capital, lo que podría traducirse en mayor liquidez y eficiencia para el mercado de valores argentino.
El decreto es explícito al señalar que la Ley N° 27.440 ya había modificado la Ley N° 20.643, reemplazando la figura de "Caja de Valores" por "Agente Depositario Central de Valores Negociables" y otorgando a la CNV la fiscalización y supervisión total. Esto, sumado a los requisitos de solvencia patrimonial que ya impone la CNV, hace que la vieja restricción sobre dividendos sea vista como una traba burocrática sin sentido.
"El Decreto N° 659/74 fue dictado en un período histórico en el cual se consideraba, en contra de lo que la experiencia ha demostrado, que el control férreo de la economía por parte del Estado garantizaba el progreso, descreyendo de la libertad consagrada en nuestra CONSTITUCIÓN NACIONAL..."
Esta medida se enmarca en una clara política de desregulación y fomento del mercado, buscando eliminar barreras que, según el oficialismo, impiden el desarrollo y la libre disposición de la propiedad privada. Para los accionistas de estas entidades, la noticia es sin duda una bendición, abriendo la puerta a mayores retornos de inversión.