Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Honorable Tribunal de Cuentas bonaerense dio un giro inesperado y liberó de responsabilidad a Nicolás Vitale y Bernardo Julio Rodríguez, ex directivos del IOMA, en un fallo de revisión por el ejercicio 2015. ¿Hubo mano blanda o justicia tardía?
En una decisión que generará debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas, el Honorable Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires emitió el Fallo 754/2025, con fecha 4 de diciembre de 2025. Este fallo es un verdadero salvavidas para Nicolás Vitale, ex Director General de Prestaciones, y Bernardo Julio Rodríguez, ex Director de Finanzas del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA).
La resolución deja sin efecto una reserva que se había dispuesto en el Artículo Décimo de la Resolución N° 330/2017, del 29 de junio de 2017, relacionada con el ejercicio fiscal de 2015. En otras palabras, se les libera de responsabilidad por las posibles irregularidades o cuestiones pendientes de ese período. Esta medida es crucial para la trayectoria de los funcionarios, pero también plantea interrogantes sobre los mecanismos de control y revisión.
¿Por qué el Tribunal de Cuentas tardó tanto en revisar el caso y llegar a esta conclusión? ¿Qué nuevas pruebas o argumentos surgieron para revertir la decisión original? Para la sociedad, que financia al IOMA con sus aportes, es fundamental que estas decisiones se expliquen con la máxima claridad. La exoneración, aunque legal, siempre deja una sombra de duda cuando se trata del manejo de fondos públicos y la velocidad con la que se resuelven las responsabilidades de los altos cargos.