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Desde Corrientes a La Quiaca, la Aduana se *deshace* de mercadería incautada y abandonada. Subastas electrónicas y avisos finales para recuperar bienes antes de que el Estado los venda o confisque.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), a través de sus dependencias, está en plena operación limpieza de sus depósitos. Por un lado, la Aduana de Corrientes ha puesto en marcha una subasta pública electrónica de mercaderías secuestradas y rezagadas, programada para el próximo 9 de octubre de 2025. Esta iniciativa, realizada en conjunto con el Banco de la Ciudad de Buenos Aires, busca descongestionar los almacenes y reducir los costos de guarda. Se trata de una oportunidad para adquirir bienes a precios de base, incluso con lotes que ya fueron ofrecidos sin postores y ahora salen con valores más bajos.
Simultáneamente, la Aduana de La Quiaca ha lanzado un ultimátum a los dueños de mercaderías como cerveza, detergente y maíz que permanecen en sus depósitos. Mediante un aviso oficial, se intima a quienes acrediten su derecho a disponer de estos productos a presentarse en un plazo de TREINTA (30) días corridos. De no hacerlo, y previo pago de las multas correspondientes, el Servicio Aduanero procederá al comiso o la venta de los bienes, tal como lo establece la Ley 25.603. Es la última chance para evitar que la mercadería pase definitivamente a manos del Estado. Un recordatorio tajante de que la Aduana no perdona ni olvida.