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Las aduanas de Formosa y Gualeguaychú lanzan megasubastas electrónicas de bienes incautados. Una oportunidad imperdible para comprar a precios de remate y un respiro para los depósitos fiscales, prometiendo millones para las arcas del Estado.

¡Atención, cazadores de ofertas y comerciantes! El Boletín Oficial sacude con la noticia de que las Aduanas de Formosa y Gualeguaychú se preparan para vaciar sus abarrotados depósitos, ¡y lo harán a lo grande! Ambas dependencias de la AGENCIA DE RECAUDACIÓN Y CONTROL ADUANERO (ARCA) han dispuesto la venta de una enorme cantidad de mercadería secuestrada a través de subastas públicas electrónicas, coordinadas con el Banco de la Ciudad de Buenos Aires.
La Aduana Formosa (Disposición 110/2025) pondrá en juego sus bienes el 5 de febrero de 2026, mientras que la Aduana Gualeguaychú (Disposición 140/2025) no pierde el tiempo y hará lo propio el 22 de enero de 2026. Esta movida, lejos de ser un mero trámite, es una estrategia clave de la Dirección General de Aduanas para cumplir con tres objetivos críticos: descongestionar los depósitos que ya no dan abasto, resguardar la renta fiscal y reducir los costos astronómicos de almacenaje que pagamos todos.
Los artículos a subastar, que van desde electrónicos hasta indumentaria y otros productos, estarán detallados con sus valores base, descripciones y fotografías en la plataforma web https://subastas.bancociudad.com.ar/. Esta modalidad electrónica, habilitada por un convenio entre la ADMINISTRACIÓN FEDERAL DE INGRESOS PÚBLICOS (AFIP) y el Banco Ciudad, busca maximizar la transparencia y el alcance de las ventas.
Para el ciudadano común y las empresas, estas subastas representan una oportunidad de oro para adquirir bienes a precios posiblemente muy competitivos. Para el Estado, es una inyección de fondos frescos que, si bien provienen de mercadería incautada, se convierte en ingresos fiscales muy necesarios. La medida también alivia la carga logística y económica de mantener miles de productos en custodia, que con el tiempo pueden depreciarse o generar mayores gastos.
En resumen, una jugada win-win: el Estado se deshace de un problema, recauda y los compradores pueden encontrar verdaderas gangas. ¡A preparar las ofertas!