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Un nuevo decreto presidencial clarifica el marco legal para la expansión del Gasoducto "Perito Francisco Pascasio Moreno", asegurando financiamiento privado y despejando dudas sobre su régimen contractual.
El Gobierno Nacional ha dado un paso fundamental para la ampliación del "GASODUCTO PERITO FRANCISCO PASCASIO MORENO" con la publicación del Decreto 54/2025. Esta medida, firmada por el Presidente y el Ministro de Economía, busca despejar cualquier sombra de duda sobre el marco legal que regirá la millonaria inversión privada para incrementar la capacidad de transporte de gas natural en 14 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d).
La clave de este decreto es la reafirmación de que la Iniciativa Privada, presentada por TRANSPORTADORA DE GAS DEL SUR S.A. (TGS), se regirá por el sistema de contratación previsto en el artículo 6° del Decreto N° 76/2022. Esto es crucial porque ese artículo habilita a ENERGÍA ARGENTINA S.A. (ENARSA), la concesionaria del gasoducto, a celebrar contratos libremente negociados de reserva de capacidad de transporte con productores y cargadores para la construcción o ampliación. En resumen, la obra se financiará con dinero privado, sin comprometer fondos del Estado.
La ampliación incluye la adecuación de dos plantas compresoras ya existentes y la construcción de otras tres nuevas en el Tramo I del gasoducto, que va de Tratayén (Neuquén) a Salliqueló (Buenos Aires). Originalmente, la Iniciativa Privada había sido encuadrada bajo la Ley N° 17.520 (Concesión de Obra Pública), pero el nuevo decreto precisa que, si bien la IP es de interés público, el mecanismo contractual para su ejecución será el de contratos de reserva de capacidad de transporte, propio de la industria del gas y ya contemplado en la concesión de ENARSA.
Este movimiento es una señal clara de la política de desregulación y fomento a la inversión privada del actual gobierno, especialmente en el sector energético. La decisión de evitar el financiamiento público y recurrir a mecanismos de mercado para una obra de infraestructura tan estratégica, como es la expansión de un gasoducto que conecta Vaca Muerta con los centros de consumo, tendrá un impacto directo en la matriz energética del país. La mayor capacidad de transporte de gas es vital para el desarrollo de la producción no convencional y la sustitución de importaciones de energía, lo que podría traducirse en beneficios económicos a mediano y largo plazo.
Para el ciudadano común: Esta medida es fundamental para garantizar el suministro de gas y, potencialmente, reducir los costos energéticos a futuro al permitir el transporte de más gas de Vaca Muerta. La inversión privada en infraestructura crítica puede significar menos presión sobre los fondos públicos. Para futuras actualizaciones, se recomienda seguir los comunicados de la Secretaría de Energía y las empresas involucradas en el proyecto.