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El Ministerio de Economía aprobó el Plan de Acción y Presupuesto 2026 para Belgrano Cargas y Logística S.A., revelando una pérdida operativa millonaria que se "equilibra" en las cuentas finales. ¿Sustentabilidad o subsidio encubierto?
El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Economía, acaba de dar el visto bueno al Plan de Acción y Presupuesto para el ejercicio 2026 de Belgrano Cargas y Logística Sociedad Anónima. Esta medida, publicada hoy en el Boletín Oficial, es crucial para la continuidad de las operaciones de una de las empresas estatales de transporte y logística más importantes del país. Sin embargo, las cifras no pasan desapercibidas.
La resolución estima ingresos de operación por $213.673.312.036 y gastos de operación por $288.480.455.167, lo que arroja una alarmante pérdida operativa de $74.807.143.131. Este rojo, que equivale a miles de millones de dólares, pone de manifiesto la complejidad de la gestión de una empresa de estas características.
No obstante, la magia de las finanzas públicas hace su aparición. Al considerar los ingresos corrientes totales, que ascienden a $292.203.312.036, y los gastos corrientes por $288.480.455.167, se proyecta un Resultado Económico (Ahorro) positivo de $3.722.856.869. Finalmente, al sumar los recursos y gastos de capital, se estima un Resultado Financiero "Equilibrado" de $0. Esto sugiere que, a pesar de las pérdidas operativas, la empresa logra cerrar sus cuentas "en cero" gracias a inyecciones de capital o transferencias que compensan el desequilibrio, un patrón común en muchas empresas estatales.
Para los ciudadanos, esto significa que la operación de Belgrano Cargas, vital para la logística y el transporte de mercaderías en vastas regiones del país, continuará, pero su sostenibilidad depende fuertemente de la asistencia estatal. Las empresas que dependen de sus servicios pueden respirar con alivio por la previsibilidad, pero el debate sobre la eficiencia y el rol del Estado en estas compañías sigue más vigente que nunca.