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La Autoridad Regulatoria Nuclear aprueba licencias de operación para diversas instalaciones con aplicaciones médicas. Un paso crucial para la seguridad y el avance en tratamientos que usan material radiactivo en el país.
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) ha emitido las Resoluciones 240/2025 y 242/2025, otorgando múltiples Licencias de Operación para instalaciones que utilizan materiales radiactivos con fines médicos. Esto significa que nuevos centros, o la renovación de permisos para los ya existentes, están ahora habilitados para funcionar, tras cumplir con los estrictos requisitos de seguridad. Estas licencias son vitales para procedimientos de diagnóstico y tratamiento, como la radioterapia o la medicina nuclear, que salvan vidas y mejoran la calidad de vida de miles de argentinos.
Estas habilitaciones son una excelente noticia para el sector de la salud y, en última instancia, para los pacientes. Permiten la continuidad y expansión de servicios médicos que dependen de la tecnología nuclear, asegurando que se realicen bajo los más altos estándares de seguridad radiológica. La rigurosa fiscalización de la ARN minimiza los riesgos asociados al manejo de sustancias peligrosas, protegiendo tanto al personal médico como a la población. Para el ciudadano de a pie, esto se traduce en la certeza de que los tratamientos con radiación se administran en entornos seguros y controlados.
El marco legal, la Ley N° 24.804, exige que cualquier actividad nuclear obtenga una licencia de la ARN. Los solicitantes deben demostrar que sus instalaciones y personal cumplen con la normativa vigente en materia de seguridad radiológica, física y salvaguardias. Las Gerencias de Seguridad Radiológica, Física y Salvaguardias, junto con la Subgerencia Control de Aplicaciones Médicas, son las encargadas de verificar estos complejos requisitos, asegurando que no haya deudas regulatorias pendientes.
Aunque rutinarias, estas resoluciones son fundamentales. Demuestran la vigilancia constante de la ARN para mantener la seguridad en un área tan sensible como la salud, donde el uso de radiaciones ionizantes es una herramienta poderosa pero potencialmente peligrosa. La aprobación de estas licencias indica que las instituciones médicas están invirtiendo en el cumplimiento normativo y que la autoridad regulatoria está activa en su rol fiscalizador. Es la garantía de que la salud de los argentinos está protegida.