Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Poder Ejecutivo da un giro inesperado y revierte disoluciones en la Secretaría de Cultura. Organismos como Bellas Artes y Tecnópolis recuperan su autonomía, ¿qué significa esto para el sector?
En un movimiento que sacude los cimientos de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, el Gobierno ha dictado el Decreto 686/2025, una medida que revierte y reconfigura decisiones tomadas previamente en el ámbito cultural. La palabra clave es 'restitución', ya que se busca devolver la plena vigencia a normativas que habían sido derogadas o modificadas por decretos anteriores.
Recordemos que decretos como el 346/25 habían dispuesto la disolución de organismos tan emblemáticos como el Instituto Nacional Browniano, el Instituto Nacional Newberiano y el Instituto Nacional Belgraniano. Además, otros gigantes como el Museo Nacional de Bellas Artes, el Parque Tecnópolis y el Palacio Libertad (Centro Cultural Sarmiento) habían sido transformados en meras unidades a incorporarse a la estructura de la Secretaría de Cultura. Esto generó un fuerte debate sobre la centralización y la posible pérdida de autonomía de estas instituciones.
Ahora, con el Decreto 627/25 como antecedente, que restituyó la plena vigencia de disposiciones normativas previas, el Decreto 686/25 se encarga de adecuar los Objetivos de la Secretaría de Cultura y de sus Subsecretarías, así como el ámbito jurisdiccional de actuación de los organismos desconcentrados y descentralizados. En la práctica, esto implica una reorganización interna que busca devolver cierta autonomía o, al menos, un marco de acción más claro a estas instituciones.
Para el sector cultural, esta es una noticia de alto impacto. La estabilidad y el reconocimiento de la identidad de estos organismos son fundamentales para la planificación a largo plazo de políticas culturales, la preservación del patrimonio y la promoción del arte y la ciencia. Los anexos del decreto, que se publican en la web del Boletín Oficial, detallarán la nueva estructura y los cargos, marcando una nueva etapa en la gestión cultural del país. Habrá que ver cómo se traduce esta marcha atrás en la práctica y si realmente fortalece el entramado cultural argentino.