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La Aduana de Clorinda, en Formosa, da luz verde a la comercialización de mercaderías incautadas a través de la subasta electrónica N° 3.492 del Banco Ciudad. Un paso clave para que los bienes confiscados encuentren nuevos dueños y el Estado recupere fondos.
En un movimiento administrativo que cierra un ciclo importante, la Jefatura de la Sección Inspección Operativa de la Aduana de Clorinda, en Formosa, acaba de aprobar formalmente la venta de una serie de lotes de mercaderías que fueron rematadas a través de la Subasta Electrónica N° 3.492 del Banco Ciudad de Buenos Aires.
Este proceso, llevado a cabo el pasado 23 de enero de 2025, es un mecanismo habitual por el cual el Estado, a través de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), deshace de bienes que han sido incautados o abandonados, transformándolos en recursos para las arcas públicas. La disposición no solo valida la venta de los productos detallados en el Anexo IF-2025-00412269, sino que también autoriza a los compradores a retirar sus adquisiciones una vez que hayan saldado la totalidad de los montos pendientes y los impuestos correspondientes.
Esta medida, enmarcada en la Ley 22.415 (Código Aduanero) y el Decreto N° 618/97, subraya la continuidad de los procesos de gestión de bienes por parte de la Aduana. Para el público, es una oportunidad para acceder a mercaderías a precios competitivos, mientras que para el Estado, representa una fuente de ingresos y la descongestión de depósitos. La transparencia del sistema de subastas electrónicas, operado por entidades como el Banco Ciudad, busca garantizar la equidad y eficiencia en estas operaciones. Para el ciudadano común, estos remates pueden ser una oportunidad para adquirir bienes a buen precio, pero es crucial informarse bien sobre las condiciones y obligaciones fiscales asociadas.