Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Economía emite un nuevo Bono del Tesoro Nacional por $5 billones y reasigna instrumentos de deuda ya existentes, en una jugada crucial para cubrir las necesidades financieras del Estado y reestructurar su perfil de vencimientos.
¡Se encienden las alarmas en el mercado financiero! El Ministerio de Economía, a través de las Secretarías de Finanzas y Hacienda, acaba de lanzar una nueva emisión de deuda monumental: el 'Bono del Tesoro Nacional Capitalizable en pesos con vencimiento 30 de junio de 2026'. El monto autorizado es de hasta CINCO BILLONES de pesos (VNO $ 5.000.000.000.000), una cifra que busca oxigenar las arcas del Estado en medio de un contexto económico desafiante.
Esta Resolución Conjunta 3/2025 no solo crea este nuevo instrumento con fecha de emisión el 17 de enero de 2025 y amortización íntegra al vencimiento, sino que también reasigna y revalida montos no colocados de Letras del Tesoro y Bonos del Tesoro Nacional emitidos previamente. Estamos hablando de cifras que superan los $3.8 billones para una Letra con vencimiento en julio de 2025, otros $4.8 billones para una letra de octubre de 2025, y $4.6 billones para un Bono ajustado por CER con vencimiento en marzo de 2027.
¿Qué significa esto para el ciudadano de a pie y para las empresas? Básicamente, el Gobierno necesita financiamiento urgente para hacer frente a sus obligaciones y está recurriendo al mercado de deuda local. La emisión de estos bonos y letras impacta directamente en la liquidez del mercado, las tasas de interés y la confianza de los inversores. La búsqueda de fondos frescos es constante, y la estrategia es clara: mantener la rueda de la deuda girando para evitar mayores desequilibrios fiscales. La ley 27.701 de Presupuesto General de la Administración Nacional para el ejercicio 2023, prorrogada para el 2025, es el marco legal que habilita estas operaciones de crédito público, que se realizan con la esperanza de estabilizar las finanzas nacionales.