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El municipio de Malvinas Argentinas lanza una millonaria licitación para alquilar retropalas, excavadoras y camiones. ¿Qué hay detrás de este gasto colosal y cómo impactará en el bolsillo de los vecinos?
Una movida de proporciones épicas se gesta en Malvinas Argentinas, con un decreto que llama a una Licitación Pública por un monto que roza los 2.500 millones de pesos. El objetivo es claro: alquilar por seis meses ocho retropalas y excavadoras, una pala cargadora y once camiones con batea de 30m³ de capacidad. La particularidad es que todo viene "llave en mano": incluye operador, seguro, cargas sociales y combustible, una modalidad que genera tanto alivio como interrogantes sobre su costo-beneficio.
La maquinaria será utilizada para tareas esenciales de Recolección de Residuos Sólidos Urbanos (RSU), abarcando desde restos de poda hasta escombros de construcción. Además, se perfila como la solución para el perfilado de calles de tierra y la instalación de caños de hormigón en cruces. En definitiva, buscan mejorar la infraestructura y la limpieza del municipio, impactando directamente en la calidad de vida de los vecinos.
"Un gasto significativo que debería traducirse en servicios de primer nivel para la comunidad."
Para las empresas del rubro, esta es una oportunidad de oro. El presupuesto oficial de $2.492.590.500,00 es una cifra que no pasa desapercibida y que promete una puja intensa entre los oferentes. El valor del pliego, de $2.492.600,00, ya marca la pauta de la envergadura del proceso.
Los interesados tienen hasta el 11 de marzo de 2026 a las 11:00 horas para presentar sus ofertas. Las consultas se realizan entre el 25 y 27 de febrero, y la adquisición de pliegos, los días 2 y 3 de marzo. La apertura de sobres será el mismo 11 de marzo a las 12:00 horas. Una carrera contra el tiempo para quienes quieran ser parte de este negocio millonario.
Este movimiento no solo es un gran negocio para las empresas, sino también un termómetro del compromiso municipal con los servicios básicos. Los ciudadanos deberán estar atentos a la ejecución de estos trabajos y exigir que la inversión se vea reflejada en calles más limpias y transitables. La transparencia en un gasto de esta magnitud será clave para la confianza pública.