Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Seguridad bonaerense sella acuerdos con Tandil y Junín para sumar vehículos a la flota policial, pero la letra chica revela una jugada que pone a los municipios a pagar la cuenta.
El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires está acelerando sus esfuerzos para reforzar la presencia policial en las calles, y lo hace a través de una controvertida estrategia: contratos de comodato con municipios que, en la mayoría de los casos, transfieren una pesada carga económica a las comunas. Las Resoluciones N° 205, 203 y 206 del Ministerio de Seguridad exponen el detalle de estos acuerdos.
En el caso de Tandil, la Municipalidad entrega un vehículo Citroën Berlingo (Resolución 205) y una camioneta Toyota Hilux 4x2 (Resolución 206) para tareas de seguridad pública. Lo más llamativo es que la comuna se hará cargo de todos los gastos: mantenimiento, combustible, ploteo, equipamiento adicional, reparaciones y el seguro respectivo. Una verdadera bicicleta financiera para las arcas municipales.
Con Junín, la situación es similar pero con un matiz: la Municipalidad aporta nada menos que cinco camionetas Nissan Frontier y un vehículo Renault Logan. Aquí, la comuna también asumirá el mantenimiento, combustible, ploteo, equipamiento y reparaciones, mientras que el Ministerio se hará cargo de los seguros. Un alivio parcial, pero la mayor parte del costo operativo sigue recayendo en la administración local.
Estos convenios, aprobados en el marco de la Ley N° 15.477, buscan optimizar los recursos para la seguridad. Sin embargo, la pregunta que surge es: ¿hasta qué punto es sostenible esta transferencia de costos a los municipios? Mientras la Provincia se capitaliza con vehículos "gratuitos", las comunas ven cómo sus presupuestos se estiran para cubrir gastos que, en esencia, deberían ser provinciales o al menos compartidos de forma más equitativa. Es una estrategia que, si bien incrementa la flota disponible, podría generar tensiones presupuestarias y descontento en las intendencias.
Para cerrar el capítulo de los comodatos, la Resolución N° 214 también informa la rescisión del contrato con la Municipalidad de Tres Arroyos, que había entregado una Toyota Hilux en junio de 2025. La devolución del vehículo extinguió el objeto del contrato, dando por finalizado ese acuerdo. Este movimiento subraya la dinámica constante de altas y bajas en la logística de seguridad, pero con un claro patrón: la Provincia busca maximizar recursos ajenos para sus operativos.