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Entre designaciones clave y la flamante creación de un escudo para fuerzas especiales, el Ministerio de Seguridad Nacional ajusta sus filas y potencia su identidad. ¿Cambios profundos o rutina burocrática?
El Ministerio de Seguridad Nacional, bajo la dirección de Alejandra Susana Monteoliva y Patricia Bullrich, ha publicado dos resoluciones que, si bien parecen menores, revelan el incesante engranaje de la administración pública. Por un lado, la Resolución 1336/2025 formaliza la designación transitoria de Eduardo Hugo CREUS (D.N.I. N° 24.166.343) como Director de Seguridad Municipal, un cargo clave en la Dirección Nacional de Seguridad Ciudadana. Esta movida, efectiva desde mayo de 2024, busca fortalecer la articulación federal, un punto sensible en la estrategia de seguridad del país. La designación, por 180 días hábiles, se realiza con carácter de excepción a ciertas normativas, lo que siempre genera preguntas sobre la flexibilidad administrativa. Además, se recuerda la reciente modificación de la denominación del Ministerio, pasando a ser 'Ministerio de Seguridad Nacional', con el objetivo de subrayar su misión en la lucha contra delitos federales como el narcotráfico y la trata de personas.
Por otro lado, la Resolución 1382/2025 introduce un elemento casi hollywoodense en las fuerzas federales: la creación de un escudo o emblema oficial para el Curso Permanente de Abordaje Táctico Conjunto (CUPATC). Este curso es fundamental para la capacitación y el entrenamiento operativo de unidades especializadas en escenarios de alta complejidad, como el restablecimiento del orden público y la respuesta ante amenazas terroristas. La medida busca consolidar la identidad operativa e institucional de quienes participan, reconociendo su esfuerzo con un distintivo. Aunque parece un detalle, en el ámbito militar y de seguridad, los símbolos tienen un peso enorme en la moral y el sentido de pertenencia. Ambos actos reflejan una administración que, mientras ajusta su personal, también busca reforzar la imagen y cohesión de sus cuerpos de élite, en una constante batalla por la seguridad nacional.
Si bien estas resoluciones son principalmente internas, la designación en seguridad municipal podría tener un efecto dominó en la coordinación de políticas locales, mientras que el fortalecimiento de la identidad de las fuerzas tácticas es parte de una estrategia para mejorar la respuesta ante crisis.