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El Instituto Nacional de Semillas (INASE) le puso los puntos al empresario Ernesto José Konovalchuk, intimándolo a pagar una multa escalofriante de 15 millones de pesos. Si no cumple, se vienen las acciones judiciales. ¡Una advertencia contundente para el sector semillero!
El Boletín Oficial de hoy trae un aviso que resuena fuerte en el ámbito agropecuario: el Instituto Nacional de Semillas (INASE) ha intimado a Don Ernesto José KONOVALCHUK (CUIT 20-22966118-4) a abonar una multa de PESOS QUINCE MILLONES ($15.000.000.-). La sanción fue impuesta por la Resolución INASE Nº RESOL-2024-232-APN-INASE#MEC, y el plazo para el pago es de DIEZ (10) días hábiles a partir de la notificación.
Aunque el aviso no detalla el motivo específico de la infracción, una multa de esta magnitud en el sector semillero suele estar relacionada con incumplimientos graves a la normativa vigente. Esto puede incluir desde la comercialización de semillas no inscriptas o ilegales, hasta la violación de derechos de propiedad intelectual sobre variedades vegetales. El INASE es el organismo encargado de fiscalizar y regular la producción y comercialización de semillas y creaciones fitogenéticas en el país, garantizando la calidad y la trazabilidad de los insumos agrícolas.
La intimación es clara: si el pago no se realiza en el plazo estipulado, el INASE iniciará acciones judiciales para obtener su cobro, lo que podría derivar en embargos y otros procedimientos legales. Sin embargo, el organismo también ofrece una salida: la posibilidad de efectuar el pago en hasta 12 cuotas, previa firma de un convenio, un alivio para quien enfrente semejante desembolso.
Para los productores y empresarios del sector agropecuario, este aviso es un recordatorio contundente de la importancia de cumplir a rajatabla con las regulaciones del INASE. Las consecuencias de no hacerlo pueden ser millonarias y generar serios problemas legales. Para el ciudadano común, si bien el caso es específico, resalta el rol del Estado en el control de la calidad y legalidad de los insumos que, en última instancia, afectan la producción de nuestros alimentos.