Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El sector de la Marina Mercante y la construcción de embarcaciones livianas celebran un nuevo acuerdo salarial, oficializado por el Gobierno, que busca compensar la pérdida de poder adquisitivo.
Una buena noticia para los trabajadores que surcan nuestras aguas y para quienes construyen los navíos que las navegan. El Ministerio de Capital Humano, a través de su Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, acaba de homologar el acuerdo entre la ASOCIACIÓN ARGENTINA DE EMPLEADOS DE LA MARINA MERCANTE y la CÁMARA ARGENTINA DE CONSTRUCTORES DE EMBARCACIONES LIVIANAS (CACEL). Este pacto, enmarcado en el Convenio Colectivo de Trabajo N° 492/07, establece una recomposición salarial que era muy esperada por el sector.
La medida implica un aumento directo en los sueldos de los empleados de la marina mercante y de las empresas dedicadas a la fabricación de embarcaciones de menor porte. En un contexto de alta inflación, esta actualización de haberes es crucial para mantener el poder de compra de los trabajadores. Para las empresas, representa un ajuste en la estructura de costos, que deberá ser absorbido para sostener la operatividad y la competitividad.
El documento subraya que las cláusulas pactadas no afectan el ordenamiento legal vigente, lo que asegura su plena aplicación. Además, se instruye la evaluación para fijar el tope indemnizatorio del Artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo, un paso rutinario pero fundamental tras cada acuerdo salarial. Este tipo de homologaciones son vitales para la estabilidad laboral y la paz social en sectores estratégicos como el transporte marítimo y la industria naval.