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El Ministerio de Capital Humano homologó acuerdos salariales clave en sectores como escribanos, estaciones de servicio, vitivinícolas y telecomunicaciones, con **cláusulas polémicas sobre sumas no remunerativas** que generan debate.
En un contexto de inflación galopante, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, dio el visto bueno a una batería de acuerdos salariales que impactarán en miles de trabajadores. Estos convenios, resultado de intensas negociaciones paritarias, buscan recomponer el poder adquisitivo en sectores tan diversos como el legal, el de servicios, el agroindustrial y las telecomunicaciones.
Entre los acuerdos más destacados se encuentra el pactado entre la Asociación Gremial de Empleados de Escribanos de la Capital Federal y el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, que establece nuevas condiciones salariales. También se homologó el convenio de la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (FOESGRA) y la Asociación Estaciones de Servicio (AESARA), que incluye una recomposición salarial bajo el CCT N° 317/99. Este último acuerdo generó polémica al incluir sumas con carácter no remunerativo, a lo que la Secretaría de Trabajo recordó la aplicación del Artículo 103 de la Ley de Contrato de Trabajo, que establece su carácter remunerativo a efectos de aportes y contribuciones. Similar situación se dio con el acuerdo de la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) y las diversas entidades empresarias del sector, para el CCT N° 154/91. Finalmente, FOETRA Sindicato Buenos Aires y Telecom Argentina S.A. también lograron la homologación de sus nuevas condiciones salariales y una gratificación.
La recurrencia de las "sumas no remunerativas" en estos acuerdos es un punto de fricción. Si bien pueden aliviar la carga de costos para las empresas y acelerar la recomposición salarial para los empleados, erosionan la base de aportes a la seguridad social y a futuro, las jubilaciones. El Gobierno, al homologarlas, parece convalidar esta práctica, aunque con la salvedad de la Ley de Contrato de Trabajo. Esto deja a los trabajadores en una posición ambigua: reciben un aumento de bolsillo, pero con implicaciones a largo plazo en sus derechos previsionales. La evaluación para fijar los topes indemnizatorios del Artículo 245 de la LCT será un paso crucial para determinar el impacto final de estas medidas. Para el ciudadano común, es fundamental entender que un aumento "no remunerativo" hoy puede significar menos jubilación mañana. Mantenerse al tanto de las negociaciones colectivas y sus detalles es clave.