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El Gobierno bonaerense reconoce la formación académica de su personal. Un gesto que busca jerarquizar la carrera profesional en la Administración Pública, ¿será el inicio de un cambio mayor?
La Resolución N° 21-PALB-2026 destapa un beneficio crucial para los profesionales del Estado: la bonificación por Título Universitario (BTU). En este caso, la afortunada es la agente Silvina POCAI, quien verá recompensada su formación de grado. Esta medida, amparada en el Decreto N° 641/2025, busca ni más ni menos que incentivar y retener el talento universitario dentro de la Administración Pública Provincial. ¿Qué significa esto para el ciudadano? Que el Estado busca dotarse de personal más calificado, lo que, en teoría, debería traducirse en una mejor gestión y servicios más eficientes. Sin embargo, no deja de ser una erogación extra en un contexto de austeridad. La pregunta que flota en el aire es si este tipo de bonificaciones se extenderá a más sectores o si será un privilegio para unos pocos. Un guiño a la meritocracia o un foco de futura controversia por la desigualdad salarial.