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La Aduana de Orán se lanza a la modernidad y el desguace de stock: autoriza una subasta pública de mercadería incautada bajo modalidad electrónica a través del Banco Ciudad. ¿Oportunidad o limpieza de cajones?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (AFIP), a través de la Aduana de Orán, ha dado luz verde a una subasta pública electrónica que promete remecer el mercado local. La medida, oficializada mediante la Disposición 5/2025, busca descongestionar los abarrotados depósitos fiscales y, de paso, reducir los jugosos costos de almacenaje que pesan sobre las arcas del Estado.
El evento se realizará el próximo 30 de enero de 2025 a través de la plataforma web del Banco Ciudad, consolidando un convenio firmado en 2022. Esto significa que los interesados podrán pujar por una amplia variedad de mercaderías —cuyo detalle, valores base y fotografías estarán disponibles en *https://subastas.bancociudad.com.ar/*— desde la comodidad de sus hogares u oficinas. La venta se hará en el estado en que se encuentran y exhiben los bienes, una advertencia clave para los potenciales compradores.
Para el ciudadano común y las empresas, esta subasta representa una oportunidad única de adquirir bienes a precios potencialmente ventajosos, directamente de las manos del Estado. Sin embargo, hay que estar atentos: la naturaleza de la mercadería suele ser variada y, en muchos casos, proviene de secuestros o rezagos, lo que implica que el estado de los productos puede ser muy diverso. La Aduana cumple así con un doble objetivo: sanear sus finanzas reduciendo gastos y monetizando bienes que, de otra forma, seguirían acumulando polvo y costos.
Los artículos 417 y siguientes de la Ley 22415 (Código Aduanero) y la Ley 25603, junto con el Decreto 618/97, son el marco legal que habilita esta movida. Se espera que la iniciativa sea un éxito y siente un precedente para futuras subastas en otras aduanas del país, impulsando una mayor eficiencia en la gestión de bienes incautados.