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El gobierno bonaerense da un paso crucial al lanzar la 'Red de Género, Infraestructura y Servicios Públicos'. Esta iniciativa busca transversalizar la perspectiva de género en todas las obras y servicios, reemplazando una estructura anterior y prometiendo un enfoque más dinámico e inclusivo en un sector históricamente masculinizado.
¡Atención, Provincia de Buenos Aires! El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos acaba de sacudir el tablero con la Resolución N° 141-MIYSPGP-2026, que no es un simple papel, ¡es la creación de la 'Red de Género, Infraestructura y Servicios Públicos'! Esta movida estratégica busca ni más ni menos que incorporar la perspectiva de género y diversidad en cada rincón de la planificación, diseño y ejecución de obras y servicios públicos. ¿Qué significa esto? Que desde el asfalto de tu calle hasta el diseño de un nuevo hospital, se deberá pensar con una mirada que promueva la igualdad jurídica, económica, cultural, social y política de mujeres y diversidades.
Este cambio no es menor. La flamante Red viene a reemplazar a la anterior Mesa Intersectorial con Perspectiva de Género (creada por Resolución N° 413/24), prometiendo ser un órgano ejecutivo más ágil y multiactoral. Estará conformada por referentes de subsecretarías, entes, organismos, empresas y hasta entidades gremiales vinculadas al Ministerio, todos trabajando ad honorem bajo la coordinación de la Dirección Provincial de Género y Diversidad en Infraestructura y Servicios Públicos. ¡Una verdadera orquesta de la inclusión!
La medida se apoya en un robusto andamiaje legal, desde la Constitución Nacional y tratados internacionales como la CEDAW y la Convención de Belém do Pará, hasta leyes nacionales como la Ley Micaela y convenios de la OIT. Esto demuestra la seriedad y el compromiso detrás de la iniciativa. El objetivo es claro: transformar la cultura institucional y generar respuestas integrales a problemáticas históricas, asegurando que la equidad no sea solo una palabra bonita, sino una realidad palpable en el día a día de la infraestructura bonaerense. Para el ciudadano común, esto podría significar espacios públicos más seguros, servicios más accesibles y obras que respondan a las necesidades de toda la población, no solo de un sector. ¡Es hora de que la infraestructura tenga nombre y apellido, y que sea el de todes!