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Una serie de disposiciones internas sacude la estructura de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, con nombramientos clave en áreas sensibles como fiscalización y recaudación. ¿Qué hay detrás de estos cambios en plena 'guerra' contra el contrabando?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha movido el tablero interno con una serie de nombramientos y reasignaciones de personal en puestos clave, que, aunque parecen rutinarios, reflejan una reorganización silenciosa en la cúpula de la entidad. Las Disposiciones 65/2026 y 67/2026, emanadas de la Dirección de Recursos Humanos, oficializan cambios de funciones para varios contadores y un ingeniero, quienes asumirán roles de Jefaturas y Supervisorías Interinas.
Entre los nombres que ahora ocupan nuevas sillas se destacan:
Además, en la vital área de fiscalización agropecuaria, se designa al Ing. Javier Rodolfo DE LINDEN (CUIL 20216828780) como Jefe de División Interino, y al Lic. Luis Alberto MORINI (CUIL 20271916613) como Supervisor Interino, un movimiento que podría intensificar los controles sobre el sector agropecuario.
Pero la movida no se limita a Buenos Aires. La Dirección Regional Salta también suma un nuevo engranaje a su maquinaria de cobranza: el agente Víctor Antonio VACA (CUIL 20161288579) ha sido designado como Oficial de Justicia “Ad Hoc”. Su misión: ejecutar diligencias vinculadas a las ejecuciones fiscales en la jurisdicción de la Agencia Sede Salta. Esto, en la práctica, significa más herramientas y personal para la ARCA en la provincia para perseguir a deudores y agilizar los procesos de cobro.
Estos movimientos, aunque administrativos, son cruciales para entender cómo el organismo busca optimizar su eficiencia en la recaudación y el control aduanero y tributario. Podrían interpretarse como una señal de mayor presión fiscal y un intento de fortalecer la capacidad de gestión de la entidad en un contexto económico desafiante. Para el ciudadano de a pie, si bien no hay un impacto directo, la implicación es clara: la AFIP y la Aduana están ajustando sus tuercas para no dejar escapar un solo centavo.