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El Gobierno actualiza el Código Alimentario Argentino, abriendo la puerta a nuevas categorías de bebidas fortificadas, adicionadas y suplementos hidroelectrolíticos. Un cambio que redefine el mercado y la salud de los argentinos.
¡Atención, consumidores y fabricantes! El Código Alimentario Argentino (CAA), la biblia de lo que comemos y bebemos, acaba de sufrir una revolución silenciosa que cambiará para siempre el paisaje de las góndolas. Una Resolución Conjunta de la Secretaría de Gestión Sanitaria y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca ha incorporado nuevas categorías de bebidas analcohólicas, adaptándose a las tendencias de consumo y las demandas del mercado.
La movida, gestada en la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) y el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), introduce y redefine conceptos clave en el Capítulo XVII del CAA:
La resolución, que entra en vigencia al día siguiente de su publicación, otorga a las empresas un plazo de dos años para adecuarse a esta nueva normativa. Esto significa que veremos una oleada de nuevos productos y cambios en el etiquetado de muchos de los que ya conocemos. Para el consumidor, es una buena noticia en términos de claridad y seguridad alimentaria, con un marco regulatorio que avala la oferta de productos con beneficios nutricionales específicos. Para la industria, es un desafío y una oportunidad para innovar y conquistar nuevos segmentos de mercado.