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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero mueve sus fichas: desplaza directivos, asigna nuevos oficiales de justicia y ajusta estructuras internas. ¿Se viene una nueva era de control y eficiencia o una purga silenciosa?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el brazo ejecutor del Estado en materia tributaria y aduanera, ha sacudido su estructura con una serie de disposiciones que, aunque parezcan meramente administrativas, revelan un profundo reacomodo interno. En un movimiento que no pasó desapercibido, la Disposición 27/2026 confirmó el cese de funciones de figuras clave como el ingeniero Leopoldo Gustavo CURATOLO, director regional de la Aduana Hidrovía, y Luis Armando PRAT, administrador interino de la Aduana Gualeguaychú. Ambos fueron reasignados como "Consejeros Generales de 1ra.", un cambio que, si bien respeta la estabilidad del personal, sugiere una pérdida de poder operativo en sus cargos anteriores. ¿Una señal de reestructuración o una simple rotación de personal? El Boletín Oficial no da detalles, pero la movida es clara: la cúpula aduanera se reconfigura.
Pero la cosa no termina ahí. La Disposición 18/2026, emanada de la Dirección Regional Mendoza, puso el foco en la intensificación de la recaudación. Se designaron a nueve nuevos oficiales de justicia ad-hoc, con nombres y CUIL detallados, para robustecer las ejecuciones fiscales. Esto significa una mayor capacidad del Estado para ir tras los deudores, un mensaje inequívoco para quienes tienen cuentas pendientes con el fisco. La Agencia se ampara en sus amplias facultades de organización y dirección, otorgadas por decretos clave como el 618/97 y 953/24, para justificar estas acciones.
Finalmente, la Disposición 11/2026 desde Posadas, Misiones, ajusta el "Régimen de Reemplazos" de la División Jurídica, asegurando la continuidad operativa en casos de ausencia de las jefaturas. Estos movimientos, en conjunto, pintan un panorama de una Aduana que se rearma y se prepara para una gestión más agresiva y centralizada, buscando optimizar sus recursos humanos para mejorar la eficiencia en la recaudación y el control. Los contribuyentes y operadores del comercio exterior deben estar atentos: la maquinaria fiscal argentina está ajustando sus engranajes.