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El Instituto Nacional de Vitivinicultura da luz verde al uso de ácido fumárico para inhibir la fermentación maloláctica en vinos. Una medida que busca reducir el SO2 y alinear a Argentina con prácticas internacionales, ¿pero qué implica para el sabor y la tradición?
El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) ha lanzado una noticia que agitará el mundo del vino argentino: la Resolución 1/2025 autoriza el uso de ácido fumárico como práctica enológica lícita para la inhibición de la fermentación maloláctica (FML) en vinos. Esta decisión, que se alinea con prácticas internacionales y busca modernizar la industria, tiene implicaciones importantes tanto para productores como para consumidores.
El ácido fumárico es un ácido natural ya presente en el vino, y su uso para controlar la FML es una práctica aceptada por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y la Unión Europea. La dosis autorizada en Argentina será de TRESCIENTOS A SEISCIENTOS MILIGRAMOS POR LITRO (300 a 600 mg/l). El INV ha evaluado mediante ensayos que este aditivo es eficaz para su propósito.
El principal beneficio de esta autorización es la posibilidad de reducir la cantidad de Anhídrido Sulfuroso (SO2) en el vino. El SO2 es un conservante ampliamente utilizado, pero también un alérgeno y un componente que algunos consumidores prefieren evitar o minimizar. Al tener una herramienta alternativa para controlar la FML, los productores podrán elaborar vinos con menores niveles de SO2, respondiendo a una demanda creciente del mercado.
Para las bodegas, esta resolución representa una nueva herramienta técnica para mejorar la estabilidad y la calidad de sus productos, además de la mencionada reducción de SO2. Esto podría abrir puertas en mercados internacionales donde las regulaciones o las preferencias de los consumidores valoran los vinos con bajo contenido de sulfitos.
Para el consumidor, la implicación más directa es la potencial disponibilidad de vinos con menos SO2. Aunque el impacto en el sabor o la "tradición" del vino es un debate que seguramente se encenderá en el sector, la medida se presenta como un avance técnico y una adaptación a estándares globales.
*"El INV da un paso audaz hacia la modernización, ofreciendo a los viticultores una nueva arma en la batalla por la calidad y la salud del vino. ¡Veremos cómo reaccionan los paladares más puristas!"
Es fundamental que los productores se aseguren de que el ácido fumárico utilizado cumpla con las especificaciones del Códex Enológico Internacional de la OIV, ya que las infracciones serán sancionadas. Para los amantes del vino, es una invitación a explorar las nuevas propuestas que surgirán de esta innovación enológica, y a estar atentos a cómo esta medida influye en la oferta de sus bodegas favoritas. El mundo del vino, como siempre, en constante evolución.
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