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La Secretaría de Obras Públicas pone en vigencia la "tercera generación" de reglamentos CIRSOC, actualizando drásticamente las normas de seguridad estructural para edificios y obras civiles. Un paso gigante hacia la modernización y seguridad en el sector.
Un cimbronazo técnico sacude los cimientos de la ingeniería y la arquitectura argentina: la Secretaría de Obras Públicas, dependiente del Ministerio de Economía, ha puesto en vigencia cuatro nuevos Reglamentos CIRSOC, marcando un antes y un después en la seguridad y calidad de las construcciones en todo el país. Esta movida, plasmada en la Resolución 11/2026, actualiza y complementa la "tercera generación" de Reglamentos Nacionales de Seguridad Estructural, adaptándose a los avances técnicos modernos.
Los reglamentos que entran en vigor son:
Esto significa que ingenieros, arquitectos, empresas constructoras y desarrolladores inmobiliarios deberán adaptar sus proyectos y metodologías a estas nuevas exigencias. La finalidad es clara: mejorar la seguridad, la durabilidad y la eficiencia de las obras civiles, desde una vivienda hasta un rascacielos. Para el ciudadano, esto se traduce en construcciones más seguras y resistentes, un factor clave en un país con diversas condiciones climáticas y sísmicas.
Estos reglamentos fueron desarrollados por el Centro de Investigación de los Reglamentos Nacionales de Seguridad para las Obras Civiles (CIRSOC), bajo la órbita del INTI, y contaron con DOCE (12) meses de discusión pública nacional, garantizando la participación de especialistas de renombre. La Secretaría de Obras Públicas invita ahora a todas las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a esta reglamentación, buscando una armonización normativa a nivel nacional que beneficie a todos. Es un paso fundamental para estandarizar la calidad y la seguridad en un sector vital para el desarrollo del país. El futuro de la construcción argentina se escribe hoy, con normas más exigentes y seguras.