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Con la Resolución 64/2026, la Secretaría de Energía patea el tablero del Gas Licuado de Petróleo: menos controles estatales, más mercado y un nuevo sistema de subsidios que reemplaza al Programa HOGAR. ¿Libertad o incertidumbre para tu bolsillo?
La Secretaría de Energía lanzó una verdadera bomba en el sector del Gas Licuado de Petróleo (GLP) con la Resolución 64/2026, que no solo simplifica la burocracia, sino que redefine por completo la relación entre el Estado, las empresas y los consumidores. La medida, que se alinea con la Ley de Bases y los decretos de desregulación, busca eliminar las 'interferencias' en precios, oferta y demanda, dejando que el mercado rija los destinos del GLP.
El cambio más resonante es la derogación de la Resolución N° 375/03, que establecía un sistema de información exhaustivo y controles periódicos sobre la industria. Ahora, se aprueba un nuevo Sistema de Información de operadores de GLP y se reduce la periodicidad de las declaraciones juradas sobre envases (garrafas y cilindros) de mensual a semestral. Esto, según el Gobierno, busca "racionalizar y simplificar los requerimientos de información", disminuyendo la "carga operativa" para las empresas.
Otro punto crucial es la confirmación del fin del emblemático Programa HOGARES CON GARRAFAS (HOGAR), que subsidiaba la compra de GLP para millones de familias. Será reemplazado por el Régimen de SUBSIDIOS ENERGÉTICOS FOCALIZADOS (SEF), que unifica todos los subsidios energéticos nacionales. Aunque el decreto 943/2025 ya lo había anticipado, esta resolución refuerza la implementación de la migración de beneficiarios.
"El ESTADO NACIONAL promoverá y asegurará la vigencia efectiva, en todo el territorio nacional de un sistema económico basado en decisiones libres, adoptadas en un ámbito de libre concurrencia, con respeto a la propiedad privada y a los principios constitucionales de libre circulación de bienes, servicios y trabajo."
La medida delega en la Subsecretaría de Combustibles Líquidos la facultad de gestionar este nuevo sistema, incluyendo la metodología de cálculo de Volúmenes Máximos Permitidos (VMP) para los operadores. La promesa es "mejorar la calidad y consistencia de los datos" y "fortalecer las herramientas de monitoreo del abastecimiento interno y del control de stocks", pero sin las ataduras de la regulación anterior.
Contradicciones/Inconsistencias: Si bien se habla de desregulación y libertad de mercado, la Secretaría mantiene la facultad de solicitar toda otra información que considere necesaria y de sancionar con la suspensión a quienes incumplan. Esto genera una tensión entre la desregulación declarada y la capacidad de intervención latente del Estado.
Para el ciudadano común: La clave está en cómo se implementará el SEF y si realmente protegerá el acceso a la garrafa a precios razonables. La desregulación, aunque busca eficiencia, siempre conlleva el riesgo de que los precios se disparen en un mercado sin controles. ¡Atentos a las próximas actualizaciones!