Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Una empresa extranjera logra inscribir una creación fitogenética de frutilla en Argentina, abriendo la puerta a innovaciones en el sector agrícola y la protección de la propiedad intelectual.
Una noticia dulce para el sector agropecuario: el Instituto Nacional de Semillas (INASE) acaba de autorizar la inscripción de la nueva creación fitogenética de frutilla (Fragaria x ananassa Duchesne ex Rozier) denominada NSG 465. Esta variedad, solicitada por la empresa NOVA SIRI GENETICS S.R.L. y representada en Argentina por CLARKE, MODET Y CIA. (ARGENTINA) S.A., promete traer vientos de cambio para los productores y, por supuesto, para los amantes de esta fruta roja.
La resolución del INASE, publicada el 23 de abril de 2026, significa que la NSG 465 ha cumplido con todos los rigurosos requisitos de la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas Nº 20.247 y el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV). Esto no es un mero trámite: implica que la nueva variedad es distinguible, uniforme y estable, garantizando su singularidad y calidad en el mercado.
Para el campo argentino, la llegada de nuevas variedades genéticas es sinónimo de innovación y competitividad. Los productores podrían tener acceso a frutillas con mejores rendimientos, mayor resistencia a enfermedades o características organolépticas superiores, lo que se traduce en una mejora en la rentabilidad y una oferta más atractiva para el consumidor final. Además, esta inscripción refuerza el marco de propiedad intelectual en el sector agrícola, incentivando la inversión en investigación y desarrollo de nuevas semillas y cultivares.
La Comisión Nacional de Semillas ya dio el visto bueno en su reunión de diciembre de 2025, demostrando que el proceso ha sido exhaustivo. Con la emisión del título de propiedad, NOVA SIRI GENETICS S.R.L. tendrá derechos exclusivos sobre la explotación comercial de la NSG 465, lo que podría generar nuevas oportunidades de licenciamiento y expansión en el mercado local e internacional. Estaremos atentos a ver cómo esta "revolución frutillera" se materializa en nuestras góndolas y campos.