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La Secretaría de Industria y Comercio ajusta las tuercas del Régimen de Importación de Bienes para Grandes Proyectos. Se aclara qué es una 'línea de producción completa' y se simplifica la Constancia en Trámite. ¿Desburocratización o más control?
En un intento por dinamizar o, al menos, clarificar las reglas del juego para los grandes capitales, la Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía lanzó la Resolución N° 308/2025. Esta norma es crucial para las empresas que buscan importar bienes bajo el Régimen de Importación de Bienes Integrantes de Grandes Proyectos de Inversión, un esquema que otorga beneficios aduaneros a quienes apuestan fuerte en el país.
La resolución sustituye artículos de la antigua Resolución N° 204/00, buscando 'adecuar la norma complementaria a fin de facilitar su aplicación efectiva'. Entre los cambios más destacados, se redefine con precisión qué se entiende por:
También se ajusta la fórmula para calcular el DIEZ POR CIENTO (10%) de bienes de origen nacional que deben incluirse en el proyecto, buscando fomentar la industria local. Se especificó que no se podrán incluir servicios discriminados, salvo la mano de obra en estructuras prefabricadas, ni bienes fabricados por la propia peticionante.
Quizás el cambio más controvertido es la emisión de la Constancia de Expediente en Trámite (CET). Ahora, será automática a iniciativa del solicitante, sin intervención de funcionarios, reflejando el contenido declarado. Sin embargo, esta "agilización" viene con una advertencia: la información tiene carácter de declaración jurada, y su emisión "no implica el otorgamiento de los beneficios del régimen ni una aceptación por parte de la Autoridad del Régimen respecto del encuadre del proyecto". Es decir, la responsabilidad recae plenamente en la empresa, que deberá constituir garantías. La CET tendrá una validez de CIENTO OCHENTA (180) días.
Para el inversor, esto significa mayor celeridad en el trámite inicial, pero una revisión más exhaustiva y potencialmente punitiva si la declaración jurada no coincide con la realidad o si el proyecto no cumple con las nuevas y más estrictas definiciones. Una espada de doble filo que busca eficiencia, pero que exige máxima transparencia y cumplimiento.